EFE. MADRID.
El presidente del PP, Mariano Rajoy, se ´mojó´ ayer por primera vez en el conflicto por el control Caja Madrid que enfrenta a los dos líderes de su partido en Madrid, Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón, asegurando que Rodrigo Rato sería un extraordinario presidente para la entidad financiera.
A pesar de que Rajoy subrayó que no está "negociando nada" con la presidenta de la Comunidad de Madrid, todo apunta a que la dirección nacional del PP abogará por el ex director gerente del Fondo Monetario Internacional como candidato, una opción que apoya también el alcalde de la capital.
Lo que sí confirmó el Comité Nacional de Derechos y Garantías del PP es que el vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, comparecerá el próximo 4 de noviembre para explicar sus declaraciones contra Esperanza Aguirre.
El citado órgano ha invitado igualmente a la presidenta del Comité de Derechos y Garantías del PP de Madrid, Cristina Cifuentes, a que, si lo considera conveniente, comparezca antes que Cobo para que explique los "fundamentos" de la iniciativa sobre el vicealcalde.
Sobre los trabajos del Comité Nacional de Derechos y Garantías de su partido, Rajoy quiso dejar claro que "es un órgano independiente" al que ni él le da "instrucciones ni nadie le puede presionar" porque "no aceptaría presiones de nadie".
La presidenta Aguirre también eludió ayer cualquier tipo de presión y llegó incluso a afirmar que no tiene candidatos para presidir la caja, evitando aclarar si su vicepresidente, Ignacio González, sigue siendo su apuesta.
Sobre los nombres que se barajan como posibles presidentes, Aguirre dijo que todos le parecen "magníficos": "Rato, sensacional; González, colosal; Pizarro, mejor imposible; y lo mismo sucede con Luis de Guindos"; pero, a continuación, apuntó que no es ella sino los consejeros de la entidad quienes, por consenso, eligen presidente.