EFE. MADRID.
Las actividades profesionales de los diputados serán públicas gracias a una reforma del Reglamento del Congreso aprobada ayer que suprime las votaciones secretas, pero sus patrimonios y declaraciones de la renta deberán esperar pese a que también se ha abierto una puerta a que en el futuro sean conocidos.
El pleno aprobó casi por unanimidad reformar el artículo 63.2 del Reglamento para acabar con el carácter secreto que tienen los debates y votaciones de los dictámenes sobre sus actividades profesionales que puedan ser incompatibles con su labor parlamentaria.
El diputado de IU, Gaspar Llamazares, presentó una enmienda para obligar a los diputados a que también presenten su declaración de la renta y de patrimonio, aunque ante la falta de respaldo decidió que no se votara en el pleno para remitirla a la Comisión del Estatuto de los Diputados para su debate.
Con esta reforma se materializa lo aprobado el 21 de abril en la Comisión del Estatuto de los Diputados, donde por unanimidad se acordó que sean públicos y accesibles para los ciudadanos el debate y votación de los dictámenes que se emiten para autorizar a los diputados a mantener sus actividades profesionales si son compatibles con su labor en el Parlamento. Hasta ahora, estos dictámenes se debatían y votaban de forma absolutamente secreta, es decir, sin saber lo que decide cada diputado y sin conocer tampoco el resultado de la votación, de la que no queda constancia en el Diario de Sesiones.