EFE. MADRID.
Los dirigentes del grupo popular hicieron ayer visible su gran satisfacción por el resultado del primer cara a cara entre la vicepresidenta segunda, Elena Salgado, y el jefe de la oposición, Mariano Rajoy, durante el debate de totalidad de los Presupuestos, en el que vieron claro vencedor al líder del PP.
Por eso, nada más concluir la hora que duró el enfrentamiento, los miembros de la dirección del grupo parlamentario, con Sáenz de Santamaría a la cabeza, se lanzaron al pasillo de la Cámara Baja para dejar notar su regocijo. Los aplausos, los comentarios en voz alta y los rumores no cesaron durante todo el tiempo que Salgado tuvo la palabra, obligando al presidente de la Cámara, José Bono, a pedir silencio; la propia Salgado llegó a quejarse por la "extraordinaria falta de respeto" recibida. Ya en el pasillo, los del PP negaron que siguieran con "pitorreo" a la vicepresidenta, pese a las muchas risas que se escucharon en el hemiciclo.
Y también salieron las famosas "chuches" de Rajoy cuando Salgado recordó que Dinamarca está pensando subir su IVA del 25 por ciento para los productos que contienen azúcar: "Sus chuches, señor Rajoy", le dijo, provocando más risas en el hemiciclo.
Pero cuando los diputados del PP dieron más muestras de diversión fue en la dúplica de su líder, quien insitió en elevar sus críticas a Zapatero como verdadero responsable de la crisis. "No tengo nada contra usted y no la responsabilizo de la política económica del Gobierno", le dijo a Salgado, compasivo por tratarse de su primer debate presupuestario. Nada más acabar, los populares se apresuraron a comentar en el pasillo el "triunfo" de Rajoy, mientras los socialistas se quedaron en sus escaños.