Terrorismo. La Audiencia Nacional autoriza su devolución a Francia
AGENCIAS. MADRID/VITORIA.
Txeroki guarda silencio. El ex jefe militar de ETA Garikoitz Aspiazu se negó a declarar ayer ante los jueces de la Audiencia Nacional Ismael Moreno y Santiago Pedraz, que le comunicaron su procesamiento por cinco atentados de ETA en 2002, entre ellos la bomba-lapa que estalló en el vehículo del socialista Eduardo Madina.
El ex dirigente etarra, entregado temporalmente por las autoridades francesas, se limitó a responder Ez (No, en euskera), cuando le preguntaron si tenía intención de declarar, según informaron fuentes jurídicas, tras lo que también se negó a firmar las actas judiciales.
Txeroki compareció durante una media hora ante el juez Ismael Moreno, que le procesó en el marco de las causas abiertas por los envíos de dos paquetes bomba el 17 de enero de 2002 al presidente del Consejo de Administración del Grupo Correo, Enrique Ybarra, y a la delegada de Antena 3 en Vizcaya, María Luisa Guerrero, y por la explosión que hirió el 28 de febrero de ese año a la ex teniente de alcalde de Portugalete (Vizcaya) Esther Cabezudo.
Posteriormente, el titular del Juzgado Central de Instrucción número 1, Santiago Pedraz, le comunicó también su procesamiento por la colocación de la bomba-lapa que en febrero de 2002 estalló en el vehículo del diputado socialista Eduardo Madina, y por el atentado con coche-bomba perpetrado en Bilbao el 12 de enero de ese año.
Finalmente, la Audiencia Nacional autorizó la entrega a las autoridades francesas de Garikoitz Aspiazu, una vez concluidas las diligencias judiciales por las que Francia autorizó su entrega temporal, aunque dicha devolución no se producirá hasta el viernes, según fuentes jurídicas. El juez Pedrz dictaminó que "el preso queda a disposición de las Fuerzas de Seguridad del Estado, a las que deberán facilitar los medios necesarios para la devolución a Francia del procesado".