Reunión en la Casa Blanca. El líder estadounidense ha citado al español el 13 de octubre
EFE. MADRID.
La entrevista que mantendrán el próximo 13 de octubre en la Casa Blanca el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, culmina la normalización de la relación bilateral tras las diferencias palpables existentes en los últimos años. Desde la llegada de Obama a la presidencia estadounidense ha habido varias conversaciones tanto en persona como por teléfono entre él y el jefe del Ejecutivo, que han ido dejando atrás la brecha abierta en 2004 tras la retirada de las tropas españolas de Irak.
Aunque en el Gobierno se aseguraba oficialmente en todo momento que la relación bilateral no se había visto afectada por esa decisión, sí se reconocía en privado la existencia de diferencias. Unas diferencias que tenían su expresión más visible en el hecho de que el anterior presidente de Estados Unidos, George W.Bush, tras la excelente relación que mantuvo con José María Aznar, no invitara en ningún momento en la Casa Blanca a Zapatero.
Han pasado más de cinco años desde que Aznar se convirtiera en el último jefe del Gobierno español que, hasta ahora, se ha reunido en la sede de la Presidencia de Estados Unidos con el máximo responsable de este país. Fue el 15 de enero de 2004 cuando, semanas antes de abandonar la jefatura del Ejecutivo, Aznar se desplazó a Washington para encontrarse con Bush.
El pasado 14 de noviembre Zapatero sí pisó la Casa Blanca invitado por Bush, pero en el marco de la cena que ofreció a todos los asistentes a la reunión del G-20 que se celebró en Washington. La normalización de la relación se visualizó en la reunión que, en el contexto de la cumbre UE-EEUU, mantuvieron en Praga el pasado 5 de abril Zapatero y Obama, y la cita del 13 de octubre evidenciará que las diferencias ya son pasado, aseguran fuentes de ambos gobiernos.
De Irak a Kosovo
La retirada de las tropas de Irak marcó el punto de inflexión en la relación bilateral, pero la Administración Bush ya había afeado el gesto de Zapatero en el desfile de las Fuerzas Armadas de octubre de 2003 cuando, siendo aún líder de la oposición, permaneció sentado al paso de la bandera estadounidense como muestra de su desacuerdo con la guerra en territorio iraquí.
A pesar del cambio radical en la relación con la llegada de Obama no ha faltado alguna discrepancia, como la generada por otra decisión sobre las tropas españolas en el exterior: la retirada de la misión en Kosovo, que se terminará de consumar este fin de semana con la salida de la región balcánica de los últimos soldados españoles. Aunque ambas partes han asegurado que éste es ya también un "capítulo cerrado", el pasado martes el próximo embajador de Estados Unidos en España, Alan Solomont, criticó el modo en que España anunció esa retirada. Ahora, Zapatero se lo podrá explicar en persona a Obama. Será el 13 de octubre.
Anecdotario de una reunión histórica
"Ya era hora", afirman en el PP– El responsable de Relaciones Internacionales del PP, Jorge Moragas, saludó que Zapatero se reuna "por fin" con el presidente de Estados Unidos y "corrija una anomalía" que, a su juicio, ha sido "demasiado costosa" para España.
Aznar, el presidente que más visitó la Casa Blanca. Nueve veces se reunió Aznar con Bush, líder con el que le unía una especial sintonía. Felipe González se entrevistó cinco veces con tres líderes distintos: Reagan, Bush padre y Clinton. Suárez se citó una vez con Carter.
Antes del líder español llegará el ruso– El presidente ruso, Dmitri Medvédev, se reunirá el 23 de septiembre con Obama en la Casa Blanca. Será un encuentro corto pero intenso: en la hora prevista Washington y Moscú certificarán el final del escudo antimisiles.