AGENCIAS. MADRID.
El ministro del Interior se incorporó ayer al intenso debate de actualidad sobre la prostitución y la necesidad de regularla para restringirla o para legalizarla. El responsable de los cuerpos policiales es más partidario de la restricción que de la legalización encubierta emprendida por algunos ayuntamientos españoles. Según Alfredo Pérez Rubalcaba, la prostitución conlleva una degradación para las mujeres que la ejercen, por lo que "casi" debería ser prohibida.
El ministro no quiso ser más tajante y justificó su timorato "casi" en la necesidad de alcanzar un gran acuerdo político y social sobre la cuestión. Alfredo Pérez Rubalcaba defiende que antes de llegar a una decesión, los partidos políticos y los distintos actores sociales deben debatir los pasos a dar con "sosiego" y "pensándolo bien".
"Es cierto que es un oficio que tiene un elemento de degradación inevitable y, por tanto, desde una cierta perspectiva, es un oficio casi que debería ser prohibido porque usted no puede ejercer un oficio que supone por sí solo una degradación, aunque es cierto que puede decir que cada uno hace con su cuerpo lo que quiere; es un debate complejísimo, poliédrico", comentaba Rubalcaba, tan ambiguo como confusas las propuestas sobre prostitución de los diferentes partidos políticos. El ministro es así partidario de analizar lo que se ha hecho en este sentido en otros países, aunque ninguno de ellos, en su opinión, parece que haber dado con una solución.
Trata de mujeres
En España, a su juicio, es necesario un acuerdo político y social en este sentido, pero en tanto se busca una solución se ha abordado el problema "insoportable" de la trata de mujeres porque un alto porcentaje de las que ejerce la prostitución no ha decidido hacerlo. "Simplemente está ahí porque alguien le engañó, porque le extorsionan, le chantajean y como el tema es tan extendido hemos hecho un plan contra eso", argumenta Rubalcaba. El ministro se refirió a los anuncios de prostitución que se publican en los periódicos, algunos de los cuales, "especialmente terribles", se quitaron porque incluían fotos de niños.
Rubalcaba también salió al paso de las afirmaciones sobre la supuesta crisis interna del PSOE, que descartó tajantemente. Achacó así la dimisión como diputado del ex ministro Solbes a "una decisión personal" que asegura envidiar. "No es un secreto que mis preferencias personales caminan por otros derroteros que estar en un ministerio", afirmó.