Alfredo Pérez Rubalcaba no rehuyó ayer ninguna cuestión. Tras meterse de lleno en el debate sobre la prostitución, el ministro del Interior se mostró irónico y evasivo cuando le preguntaron por las imágenes de miembros del Gobierno levantando el puño mientras cantaban la internacional socialista en el acto de inauguración del curso político del PSOE. El gesto, criticado por buena parte de la prensa conservadora de Madrid, es para Rubalcaba "histórico" e inofensivo: "Hay gente a la que le gusta, hay gente que no", comentaba, antes de rechazar que se equipare con el saludo fascista. "Es distinto. Y también debe ser distinto para Mariano Rajoy, porque cuando la gente levanta el puño en los congresos del PSOE no pasa nada, pero nadie levanta el brazo en ningún congreso del PP. Es más si lo levanta se lo escayolan o se lo cortan", añadía jocoso, antes de explicar que el personalmente no levante el puño desde "hace muchos años". "No lo hago desde que me detectaron una artrosis en el brazo derecho".