EFE. MADRID.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró ayer que el objetivo de la misión internacional en Afganistán es evitar un régimen talibán que ha sido promotor e impulsor del terrorismo radical islamista en todo el mundo y "nada tiene que ver con una guerra ilegal".
En la sesión de control al Gobierno del pleno del Congreso, Zapatero respondió así al diputado de IU, Gaspar Llamazares, quien le preguntó por la decisión de aumentar las tropas españolas en Afganistán, "cuando cada vez más ciudadanos piden su retirada".
El presidente del Gobierno explicó que la razón es "reforzar" la seguridad de las tropas, tal y como han hecho, a lo largo del último año, países como Bélgica, Alemania, Italia, Holanda, Polonia y Portugal que, en conjunto, han enviado alrededor de 10.000 efectivos al país asiático.
Recordó que la ministra de Defensa, Carme Chacón, solicitó comparecer en el Congreso para que la Cámara Baja autorice el envío permanente de 220 militares más, y que la cifra se ha estimado en función del informe del Estado Mayor de la Defensa.
El jefe del Ejecutivo dijo que el PSOE ha sido "coherente" en el respaldo a la misión en Afganistán desde que comenzara hace ocho años, y añadió que ese apoyo continuará hasta que la seguridad del país pueda ser asumida por las tropas afganas.
Zapatero añadió que, "en beneficio de Afganistán" y gracias a la labor de las tropas españolas se han construido 150 kilómetros de carretera y una terminal de aeropuerto, se han creado 30.000 plazas escolares, dado asistencia sanitaria a 50.000 personas, y proporcionado agua potable y luz "a pueblos enteros".
Se trata de evitar un régimen talibán que ha sido promotor e impulsor del terrorismo radical islamista en todo el mundo. Nada tiene que ver con una guerra ilegal o una acción de ocupación ilegal como en otro país que usted ha recordado", señaló Zapatero en respuesta a la comparación con la guerra de Irak que había realizado Llamazares.
El diputado de IU había acusado al presidente del Gobierno de empecinarse en el error con el envío de más tropas que, a su juicio, significa "aceptar la lógica de la ocupación y la guerra contra el terrorismo" y supondrá "la iraquización de Afganistán".
Llamazares añadió que esta decisión deja a las tropas españolas "en tierra de nadie", porque para el Ejército afgano y EEUU "no somos combatientes" mientras que para los insurgentes y la población civil afgana "somos ocupantes".