EUROPA PRESS. MADRID
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía, Elena Salgado, ha reconocido que la subida del IVA es "una de las posibilidades" que maneja el Ejecutivo, confirmando así las declaraciones realizadas por el presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, en las que afirmaba que se está estudiando un aumento de los impuestos indirectos. Salgado justifica un aumento de estos tributos explicando que los impuestos indirectos en España son de los más bajos de Europa.
Elena Salgado asegura que el Ejecutivo socialista está pidiendo un "sacrificio" a los ciudadanos y un "esfuerzo colectivo" de "solidaridad" en momentos de dificultad económica. En este contexto ha reconocido que la subida del IVA es "una de las posibilidades" que maneja el Ejecutivo socialista.
En una entrevista a RNE, Salgado recordó que la imposición indirecta en España es una de las más bajas de Europa, motivo por el que el Gobierno está barajando la posibilidad de acometer una eventual subida de estos tributos. "El Ministerio de Economía continúa examinando todas las figuras", señaló la vicepresidenta económica, aunque sí se han descartado algunas cosas, como los cambios en los tipos y las tarifas de las rentas del trabajo o la supresión de la ayuda de 2.500 euros por nacimiento.
Según explicó el Gobierno se ha mostrado dispuesto a estudiar alguna posibilidad en las rentas de capital y las plusvalías, aunque resaltó la necesidad de garantizar que cualquier modificación no disminuya la eficiencia. "Todo cabe", dijo Salgado, quien después se negó a dar más datos de los que ya facilitó ayer Zapatero.
Salgado afirmó que los criterios por los que se regirá el Gobierno para acometer los cambios impositivos serán la eficacia, la equidad, la justicia y la idea de que las modificaciones produzcan las menores distorsiones posibles en el crecimiento. Salgado consideró que "lo más importante" es que los ciudadanos sepan a qué va a destinar el Gobierno los ingresos que produzcan las subidas impositivas y aseguró que esto ocurrirá cuando se presenten los Presupuestos.
En este sentido, recordó que cuando ocupaba la Cartera de Sanidad el CIS hizo una encuesta en la que preguntaba a los ciudadanos si estaban dispuestos a pagar más impuestos para mejorar la atención sanitaria y que una "amplísima mayoría" respondió afirmativamente.
"Los servicios públicos se pagan con impuestos", recordó la vicepresidenta económica, tras subrayar que los ingresos adicionales servirán también para hacer frente al pago de las prestaciones, y considerar que hay que demostrar cierta solidaridad y pensar que "verdaderamente se necesita un esfuerzo colectivo".
Sobre los 15.000 millones que recaudará el Estado con la subida de Impuestos, Salgado dijo que hay que comparar esta cifra con el descenso de 20.000 millones que logró acometer el Gobierno con la reducción de cinco puntos en el Impuesto de Sociedades o la supresión del Impuesto de Patrimonio, entre otras cosas.
APOYOS PARA LOS PRESUPUESTOS.
Salgado también se refirió a la Ley de Presupuestos del año que viene y a los posibles apoyos que conseguirá en las Cortes, y aseguró que, aunque los aliados naturales del Gobierno son los que comparten su visión política, el Ejecutivo buscará el consenso con todos los grupos políticos. "El consenso debe ampliarse", señaló.
En este sentido, adelantó que el Gobierno buscará también el apoyo del PP, aunque se trate de un partido "lleno de incoherencias" porque pide que se reduzca el gasto público cuando la mayor parte está destinado al gasto social. "Estamos esperando a que nos digan dónde quiere reducir (el gasto)", subrayó.
La vicepresidenta económica recordó que los Presupuestos suponen una reducción del 4,5% del gasto en comparación con el año pasado, lo que supondrá recortes en algunas de las partidas que no quiso concretar, pero que no afectarán, en ningún caso, al gasto social.
La ministra consideró "una temeridad" poner fecha a la llegada de crecimientos del PIB, aunque sí dijo que el año 2010 será el de la consolidación de la recuperación para todos. "Será cuando podamos empezar a respirar", afirmó, tras asegurar que el Gobierno no dejará de combatir la crisis hasta que no se recupere el empleo.