AGENCIAS. MADRID/BARCELONA.
El secretario general del Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados, Eduardo Madina, defendió ayer que las autoridades de Cataluña, como en el resto del país, no están para "liderar reacción ninguna" a la sentencia que el Constitucional dicte sobre el Estatut, sino que deberán "acatarla".
En cualquier caso, Madina se mostró convencido, en declaraciones a RNE, de que la sentencia del alto tribunal será "favorable a la constitucionalidad del texto" y por eso aseguró que los socialistas no tienen "ningún miedo a ninguna reacción". "Estamos convencidos de que el Estatut que aprobó tanto el Congreso, como el Senado, como el Parlament, como la sociedad catalana es constitucional. Si no, no lo abríamos aprobado", afirmó el diputado del PSOE, que, de todos modos, defendió que los socialistas son "especialistas en acatar sentencias". Además, Madina recordó a los que quieren "liderar" reacciones en contra de una posible sentencia desfavorable que el alto tribunal está para garantizar el respeto a la Carta Magna y les recordó que precisamente "por la Constitución por la que vela el Tribunal Constitucional, algunos están en algunos puestos de alta representación institucional".
Por otro lado, el portavoz adjunto del PP en el Congreso de los Diputados, Alfonso Alonso, aseguró que la Generalitat tendrá que "respetar y acatar" la resolución Constitucional sobre los recursos contra el Estatut catalán, tildando de "antidemocrático" su anuncio de "no respetar el criterio de lo que establecen los tribunales". Alonso dijo que el Gobierno de la nación tiene que "imponer sensatez" en este asunto, sobre todo después de que una institución "tan importante" como la Generalitat "advierta con adoptar una decisión tan antidemocrática como no respetar el criterio de lo que establecen los tribunales o no acatar las decisiones del TC".
El dirigente popular aseveró que su partido "siempre respeta las decisiones de los tribunales", incluso cuando no comparte los criterios que puedan establecer, puesto que "hay un principio de legalidad y de respeto a la jurisdicción" y, por tanto, "la Generalitat tendrá que respetar y acatar la sentencia que salga respecto al Estatut y el Gobierno tendrá que ejecutar en sus propios términos la sentencia".
En otro orden de cosas, el vicepresidente del Govern, Josep Lluís Carod-Rovira, subrayó ayer que es el presidente de la Generalitat, José Montilla, quien debe convocar una posible cumbre de partidos catalanes respecto a la sentencia sobre el Estatut, y destacó que de momento es un "tema inexistente" porque no hay resolución judicial. Señaló que hoy, en la primera reunión regular del Govern tras el verano, habrá la oportunidad "de hablar de este tema".