Corrupción. El diputado por Segovia renunció ayer a su cargo en el partido
EFE. MADRID.
El Tribunal Supremo (TS) acordó ayer elevar al Parlamento los suplicatorios para poder seguir investigando y proceder contra el senador del PP Luis Bárcenas y el diputado de este partido por Segovia Jesús Merino, imputados en el caso Gürtel por los delitos de cohecho y fraude fiscal.
La Sala de lo Penal del TS adoptó en un auto esta decisión, tras la que -según fuentes del Supremo- es el presidente de este órgano, Carlos Dívar, quien debe elevar formalmente el suplicatorio a los presidentes del Senado, Javier Rojo, y del Congreso, José Bono, para poder proceder "con todas las consecuencias legales" contra Merino y Bárcenas.
A la dimisión de Bárcenas siguió ayer la de Jesús Merino, que renunció a su cargo de coordinador de Comisiones en la dirección del grupo popular en el Congreso.
Tanto Bárcenas como Merino mantendrán sus escaños en el Senado y en el Congreso, respectivamente, por lo que el suplicatorio es un trámite obligatorio para proceder penalmente contra ellos, como había solicitado la Fiscalía, ya que siguen ostentando la condición de aforados.
Así se indica en el auto que recuerda que el artículo 71.2 de la Constitución dice que no podrán ser inculpados ni procesados sin la previa autorización de la Cámara respectiva y que en términos equivalentes se pronuncia la Ley de Enjuiciamiento Criminal.
La resolución judicial supone también que de momento, y hasta que el Congreso y el Senado resuelvan los suplicatorios, quedan suspendidas las actuaciones judiciales relativas a Bárcenas y Merino.
Además, dispone que se remita a Rojo y a Bono testimonio de las actuaciones que el TS estima necesarias y que no afectan al secreto de las actuaciones.
Según las investigaciones del caso Gürtel, el senador por Cantabria podría haber recibido 1.353.000 euros y el abono de un viaje turístico a cambio de adjudicar contratos a las empresas del presunto líder de la trama, Francisco Correa, y Merino 230.000 euros.
Ambos aforados se defendieron en el Tribunal Supremo de estas acusaciones la semana pasada, cuando declararon voluntariamente y como imputados provisionales por estos hechos ante el magistrado instructor, a quien -según dijo el mismo Bárcenas- aportó las pruebas que demostraban su inocencia.