E.P. PALMA
El Instituto de Política Familiar de Baleares (IPFB) interpondrá una denuncia ante la Oficina de Defensa del Menor y la conselleria de Educación contra la decisión de la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos (Fapa) de iniciar una campaña para no llevar a sus hijos a clase el próximo curso.
Así lo anunció la entidad en un comunicado, en el que explicó que la iniciativa, bajo el nombre Així el meu fill no comença, consiste, con el visto bueno de las familias, en que los alumnos "no vayan a su centro los días del inicio de curso y que éste no comience con normalidad", señalaron acudiendo a la nota difundidapor Fapa.
Según prosigue el comunicado de la Federación de Padres, la iniciativa partió de la asamblea del IES Sineu y ya se han adherido otras como la del IES Josep Sureda i Blanes de Palma. Con ella "se quiere captar la atención de la sociedad y enfocar las cámaras de la prensa, que busca las fotos de un inicio de curso normal, hacia las familias que reclaman por el futuro de sus hijos". "Debemos hacer visible nuestra preocupación", aseveran desde Fapa.
Ante esto, el IPFB recalca que tanto la Ley Orgánica de Educación como la Instrucción de la Fiscalía Geberal del Estado "mantienen el deber de los padres a que la enseñanza obligatoria sea persencial ya que sino dichos padres incurririan en el absentismo escolar y en un presunto delito de abandono familiar".
Haciéndose eco además de una sentencia del Tribunal Constitucional para reforzar sus argumentos, la entidad asevera que los padres tienen la obligación de llevar a sus hijos a la escuela y "no pueden dejarlos de llevar como protesta, aunque sea justa, contra la política educativa de un determinado gobierno".