MIQUEL ADROVER. PALMA
Eran los tiempos de máximo esplendor de Jaume Matas. El expresident llegaba de su etapa en las altas esferas madrileñas al mando del ministerio de Medio Ambiente del gobierno Aznar. Corría el año 2003 cuando Matas regresó a las colonias de Balears, después de ganar las elecciones autonómicas con mayoría absoluta en mayo de ese mismo año. Debía cumplir la promesa electoral de cargarse la denostada ecotasa del primer Pacto de Progreso y por ello, acostumbrado al uso del poder en Madrid, ordenó poner en marcha un decreto ley. "Aquí no podemos president", le contestaron. Matas no se lo podía creer e incluso encargó varios informes jurídicos sobre la cuestión. La conclusión fue unánime: "Para dictaminar decretos ley se debe reformar el Estatut d´Autonomia".
En 2007 Jaume Matas cumplió su sueño de modificar el Estatut e incluir sus apreciados decretos ley en el texto. Lo que ocurrió es que él perdió el Govern ese mismo año y no tuvo la oportunidad de ponerlos en práctica.
Matas los importó de Madrid y ahora Bauzá los está utilizando de forma "indiscriminada", según critican destacados juristas isleños. El actual president, tal y como publicó ayer este periódico, ha dictado en un solo año de legislatura 15 decretos ley. Esta cifra contrasta con los que dictaminó Francesc Antich durante el pasado mandato, ocho en cuatro años. El socialista recordó ayer a este periódico que la gran mayoría de los decretos ley que impulsó cumplían la premisa de la "excepcional y urgente necesidad". Asimismo, recalcó que la mitad de ellos fueron tramitados después en el Parlament como Ley y se produjeron los pertinentes debates y enmiendas de la oposición.
La reforma del Estatut
Matas y el Partido Popular tenían una especial obsesión en poder dictar decretos ley. Se trata de una fórmula que permite la Constitución a través de los estatutos de autonomía. Los decreta el Govern y el Parlament solo se limita a validarlos. Por este motivo pusieron especial énfasis en que el nuevo Estatut d´Autonomia de Balears recogiera esta vía para legislar de forma rápida. Según confirmaron varias personas que participaron en la preparación de los nuevos textos estatutarios, los juristas eran reacios a incluir esta figura. Hasta en tres ocasiones intentaron evitar su inclusión con informes contrarios. El Govern, con Matas a la cabeza, buscaba los subterfugios para que el Estatut incluyera los decretos ley que tanto habían maravillado al entonces president en Madrid por su rapidez sin tener que rendir demasiadas cuentas en el Congreso. Cabe recordar que un decreto ley se convalida en una sola sesión parlamentaria, mientras que una ley necesita varios meses de tramitación y de debate de enmiendas.
Se da la circunstancia que la Comunidad de Madrid y la de Valencia los tenían incorporados en sus estatutos. En cambio, Balears no. Con lo que no contaba Matas era con perder el Govern, a consecuencia de la formación del segundo Pacto de Progreso, y quedarse sin poder utilizar sus anhelados decretos ley para legislar de forma exprés.
Pocos meses después de la reforma del Estatut llegó al Consolat de Mar Francesc Antich. Durante el primer año y medio de legislatura no utilizó esta figura y prefirió la tramitación de las leyes por la vía ordinaria en el Parlament. "Recuerdo €explicó ayer Antich€ que los primeros que dictamos fueron para poner en marcha medidas económicas con carácter de urgencia. Después vinieron los de urbanismo que se impulsaron por esta vía para evitar la concesión indiscriminada de licencias. El resto fueron en materia de transporte y para el hospital de Eivissa por temas de probada urgencia". El expresident del Govern recordó que de los ocho decretos ley que se dictaron durante su mandato, cuatro fueron enviados después al Parlament "para que fueran tramitados como una ley normal y corriente".
El líder socialista calificó de "auténtica barbaridad" el hecho de que Bauzá haya dictado nada menos que 15 decretos ley en un solo año de legislatura. A ello hay que añadir que Balears es la comunidad líder en la emisión de decretos ley a nivel nacional. Solo se le acerca la Comunidad Valenciana con 7 y Cataluña y Andalucía con 5. El resto de comunidades estan entre cero y tres.
El catedrático de derecho administrativo de la UIB, Avel·lí Blasco, se preocupó de sacar la media de la "feracidad de decretos ley" dictados por el Govern Bauzá desde julio de 2011 en que asumieron el poder. Les sale a 1,2 decretos ley por cada mes que han estado al frente del Consolat de Mar.