FELIPE ARMENDÁRIZ. PALMA
Kai Dost, la persona que durante ocho años actuó de mano derecha y jefe de ventas del empresario alemán Mathias Kühn, novio de la artista Norma Duval, rechazó ayer ante el juez Antoni Garcías haberse apropiado de secretos comerciales de su antigua empresa. Dost aseguró a la salida de su declaración que "el señor Mathias Kühn nos ha hecho mucho daño con esta querella, que es totalmente infundada, y con la que se está buscando publicidad para él o para su novia".
Dost, defendido por Belén Benito, prestó declaración a lo largo de dos horas ante el magistrado Antoni Garcías y el abogado del querellante, José Miguel Ferrer.
Básicamente, Kühn acusa a su exdelfín de despojarle de unos programas específicos que su empresa usaba para el negocio inmobiliario y utilizarlos él en su nueva sociedad.
Dost negó categóricamente esas imputaciones: "Los programas informáticos son comunes en el negocio inmobiliario, todas las empresas los usan; yo no me llevé nada, no saqué ningún programa informático".
Algo que ocultar
El dueño de la inmobiliaria Dost & C. también rechazó haberse apropiado de clientes de su antiguo jefe. "Tenemos algunos, unos pocos, clientes que también lo eran de Kühn, pero es lógico dado que tenemos el mismo mercado, nos dedicamos al mismo tipo de productos", explicó el joven empresario alemán,
Según Dost, el éxito de su inmobiliaria se debe al esfuerzo de sus empleados y al trabajo desarrollado. "Algunos deberían trabajar más y dejarse de acusaciones infundadas", apostilló su abogada Belén Benito.
El querellado y su letrada no descartaron, en un futuro, ejercer acciones legales contra Kühn, "ya que las noticias sobre esta querella nos han causado mucho daño".
Kai Dost explicó que al año de haber abierto su nuevo negocio ya dispone de 7 oficinas en Mallorca e Eivissa.
Según el declarante, otros 18 exempleados de Kühn & Partner decidieron unirse a su equipo, pero en esos cambios tampoco hubo ningún tipo de irregularidad.
Belén Benito explicó que se ha solicitado al juez la práctica de distintas diligencias para demostrar la inocencia de su representado.
La querella imputa a Dost un presunto delito de apoderamiento de secretos empresariales con fines de competencia desleal.
No es la primera vez que Mathias Kühn se querella contra un antiguo colaborador. El empresario, que antes de la crisis declaró facturar por ejercicio 150 millones de euros, acusa a otro exempleado de una supuesta apropiación indebida. El juicio contra este querellado, M.F., se suspendió hace unos meses.