ROSA FERRIOL. PALMA.
Los alumnos de quinto y sexto de primaria empiezan el cole con una sorpresa: la llegada de 24.000 ordenadores. Se emocionan con la noticia, que algunos habían escuchado por la televisión, pero desconocían que ellos serían de los primeros en sustituir el papel por la pantalla de un portátil.
Maria, Pilar, Maria Antònia y Adrià estudian sexto de Primaria. Los portátiles aún no han llegado a su aula pero a las puertas de La Salle ya se imaginan como será una clase digital. "Será más cómodo y fácil", dice una. "Como es algo nuevo, será más chulo", añade Pilar. "Las clases serán más divertidas", comenta Christian Inglis antes de arrancar el curso escolar. Pero la alegría también se hace patente entre el profesorado. "Es fantástico. Todo el claustro de profesores se puso muy contento con la noticia. Será una herramienta que nos ayudará a prosperar. Los alumnos prestarán más atención a las explicaciones porque todo lo que sea nuevas tecnologías es sinónimo de motivación", detalla Consuelo Jiménez antes de dar los buenos días a sus alumnos de quinto de La Salle. En un aula próxima, Maria Antònia Moncades coincide con su compañera. "Los alumnos disfrutarán más de la enseñanza, aunque creo que este año será un curso puente" para coger confianza en eso de educar con las nuevas tecnologías.
El C.P. Eugenio López es uno de los seis centros piloto que el curso pasado experimentó con las nuevas tecnologías antes de aplicar a todos los centros el Plan de Modernización Educativa, cuya primera fase se completará a principios de octubre. Su directora, Aina Porcel, destaca que el nuevo método de enseñanza genera "interés y curiosidad entre los alumnos al ser una novedad y una herramienta muy motivadora ya que se trata de unos medios que los niños utilizan como algo lúdico". En la misma línea se pronuncia su homólogo del Camilo José Cela, Jaume Llull: "Se trata de un material didáctico muy motivador y que permite una gran diversificación de las fuentes de información". Según su punto de vista, el reto de los docentes será el control de los contenidos. "Los estudiantes tendrán mucha facilidad en adaptarse a las nuevas tecnologías porque son nativos de la era digital, somos los profesores los inmigrantes del formato digital", detalla Llull. El director del Cela puntualiza que este curso servirá de puente entre la educación tradicional y la informatizada. "Haremos una adaptación progresiva", concluye.
En el C.P. Rei Jaume I maestros y alumnos están "encantados" con la incorporación de los portátiles en su rutina educativa. "Es una medida positiva desde todos los puntos de vista", resalta el director del centro, Sixto López. Su centro recibirá 118 aparatos y sus profesores ya han tomado contacto con las nuevas tecnologías. Han hecho cursillos de adaptación porque como dice el dicho "renovarse o morir".
Porcel explica que la formación del profesorado consiste en familiarizarse con el uso de la pizarra digital, conocer cómo preparar el material y dominar herramientas de internet como el blog. Mientras algunos docentes ya han tomado contacto con las aulas digitales, otros están a la espera. "Cuando lleguen los ordenadores, los docentes asistirán a los cursos de formación", explica Antonio Martorell, director de Infantil y Primaria de La Salle.
No todo es color de rosa. El presidente de las asociaciones de padres, Fernando Martín, criticó el "gasto absurdo" de tener dos sistemas operativos, Linux y Windows.