F. GUIJARRO. PALMA.
Tras la actual crisis, ya "nada volverá ser igual" en la economía balear, que el pasado año inició una fase de transformación, según destaca el director del Centre de Recerca Econòmica de la Universitat y Sa Nostra, Antoni Riera. Uno de los cambios más patentes es que el mercado laboral está ´expulsando´ a la mano de obra de menor cualificación y que tiene una capacidad más reducida de generar valor añadido. Eso explica que el paro en las islas alcance a un 40,4% de las personas sin estudios y sólo a un 9% de los que han cursado estudios superiores. Por ese mismo motivo, el desempleo se está cebando sobre las personas con edades comprendidas entre los 16 y los 19 años, al ser los que no han tenido tiempo de alcanzar un nivel de formación elevado.
Antoni Riera presentó ayer una nueva edición del Informe econòmic i social de Balears correspondiente al pasado año, y en el que se cuantifica la riqueza generada durante ese ejercicio en las islas en 24,174,8 millones de euros, lo que supone un descenso del 1,8% respecto a 2008, con un recorte especialmente acentuado en la construcción, del 2,7%, seguido del 1,7% de los servicios y del 1,4% de la industria. Esta evolución negativa ha puesto en evidencia la necesidad de afrontar reformas estructurales para intentar mantener el nivel de bienestar, ya que la economía de las islas está teniendo problemas para mantener la prosperidad regional.
Según puso de relieve Riera, uno de los cambios que se ha detectado es que tras muchos años de evoluciones a la baja, la productividad creció el pasado año un 4,8%, pero advirtió que eso se ha conseguido a costa de rebajar el empleo un 6,8%, lo que en su opinión no es positivo dado que ésta "no es la mejor manera de ganar eficiencia". Así, la riqueza per cápita se ha reducido en el archipiélago un 3,8%.
El hecho de que la economía tienda a diversificarse hace que ese impacto sobre el empleo sea más patente en el sector que ha registrado los mayores problemas, es decir, la contrucción, que ya ha perdido más puestos de trabajo de los que generó durante los años de bonanza.
Igualmente, la economía balear está apostando por la especialización, y de ahí el impacto que la crisis está teniendo sobre el personal menos cualificado. Riera subrayó que frente al 40,4% de desempleo existente entre las personas sin estudios, esta tasa baja al 24,8% entre los que cuentan únicamente con la educación primaria, a un 21% entre los que han cursado la primera etapa de la secundaria, al 17,9% entre los que cuentan con la segunda etapa, y al 9% entre los que cuentan con estudios superiores .
Por edades, son los más jóvenes, que han tenido menos tiempo para formarse, los mayores damnificados. En el tramo de edad de 16 a 19 años el desempleo alcanza el 56,4%, para bajar al 26,2 entre los 20 y los 24 años, al 17,5% entre los 25 y los 54 años, y al 9,4% entre los mayores de 54.
Esta tendencia está marcando otro fenómeno: el incremento de aquellas personas a las que cada vez les cuesta más encontrar un empleo. Los trabajadores que llevan más de doce meses en el paro han aumentado un 62,7%, y los que llevan entre seis meses y un año un 123,3%, frente al 36% de los que llevan desocupados menos de medio año.
La crisis está teniendo otras consecuencias, como el reequilibrio de las cuentas en el sector privado, que se refleja en el descenso medio del 5,6% durante el pasado año en las remuneraciones a los asalariados, o el aumento de los porcentajes que las familias y las empresas destinan al ahorro. Sobre este punto, cabe recordar que las islas son una de las comunidades autónomas más endeudadas del país.
Pero además, las empresas han percibido la necesidad de concentrar fuerzas, de ahí que las fusiones se duplicaran en 2009.