ROSA FERRIOL. PALMA.
Cinco municipios mallorquines han sido excluidos de la Red Balear de Sostenibilidad por desatender los proyectos de la Agenda Local 21 (AL21) y otros "dos están en la cuerda floja". Bunyola, Lloseta, Marratxí, Pollença y Selva son las cinco poblaciones que ya no pertenecen a dicha red, que está formada por la totalidad de pueblos de las islas y es una de las principales organizaciones municipales para la sostenibilidad existentes en España.
Es más, el informe de la Sostenibilidad en España elaborado por el Ministerio en 2009 resalta que Balears y Extremadura son las comunidades que presentan el mayor porcentaje de municipios que han iniciado el proceso de Agenda Local 21. Sin embargo, el estudio puntualiza que "la calidad y rigor desarrollado en las Agendas 21 baleares es mayor".
Desde el servicio de Calidad Ambiental de la conselleria de Medio Ambiente y Movilidad, resaltan que en pleno siglo XXI cuando todo el mundo habla de sostenibilidad es "un paso atrás" ser expulsado de la Red Balear de Sostenibilidad. Es más, puntualizan que estos ayuntamientos, implícitamente han aceptado ser excluidos porque informados de la situación, han tenido la oportunidad de reaccionar durante un año y no lo han hecho.
La Agenda Local 21 es un plan estratégico municipal a medio y largo plazo donde los objetivos de la sostenibilidad se establecen y priorizan a través de la participación ciudadana. El foro ciudadano se convoca tres o cuatro veces al año para discutir los proyectos de la Agenda Local 21 que deben emprender. Desde la Conselleria concretan que el ayuntamiento inicia voluntariamente su AL21 y una vez lanzada la iniciativa, se gestiona mediante la participación ciudadana. Sin embargo, hay que dejar claro que no se trata de dos gestiones diferentes, consistorio y residentes deben ir de la mano. Hay que destacar casos como el del ayuntamiento de Felanitx, donde el foro ciudadano decide en qué quiere invertir el 10% del presupuesto municipal dedicado a inversiones. Otro ejemplo reciente, ha sido la reforma de la plaza de Puigpunyent, donde se presentaron varios proyectos, y fueron los ciudadanos los encargados de elegir cómo sería la plaza
Bunyola, Lloseta, Marratxí, Pollença y Selva no podrán acceder a las subvenciones de la Agenda Local 21 para emprender proyectos de sostenibilidad, mientras estén excluidos. No obstante, la normativa contempla su readmisión a la Red Balear de Sostenibilidad, en el caso de que reactiven su AL21.
Desde el año 2002, se han planteado 3.500 proyectos en materia de sostenibilidad. Estas iniciativas se rigen por los diez compromisos de Aalborg, que son un referente a nivel europeo y que pretenden consolidar los esfuerzos locales en materia de sostenibilidad. De hecho, 52 ayuntamientos han aprobado en sesión plenaria su adhesión a estos compromisos. Cada año, los municipios se deben comprometer a ejecutar unos determinados proyectos para favorecer la sostenibilidad de acuerdo con los principios de los mencionados compromisos. Estas actuaciones hacen referencia a cuestiones medio ambientales como impulsar las energías renovables, reducir los residuos y fomentar la reutilización y el reciclaje. La recogida selectiva puerta a puerta es uno de los proyectos estrella de la Agenda Local 21 de Esporles, Sant Llorenç y Puigpunyent.
La cooperación es otro de los compromisos de Aalborg. En este sentido, existen algunas iniciativas como, por ejemplo, la desarrollada en Estellencs, donde el Ayuntamiento a petición del foro ciudadano dedica el 0,7% de su presupuesto a temas de cooperación y ayuda humanitaria. Felanitx, Manacor, Sant Llorenç, Esporles, Sóller, Alcúdia y Santa Eugènia son algunas de las poblaciones mallorquinas que más implicadas están en el desarrollo de la Agencia Local 21.