TRANSPORTE AÉREO. Una drástica solución a la proliferación de impactos de aves con los aviones
I. OLAIZOLA. PALMA.
Si no puedes acabar con tu enemigo con métodos persuasivos, pégale un tiro. Esta parece ser la máxima que rige el comportamiento de Aena y de la empresa concesionaria del servicio de control de fauna del aeropuerto de Son Sant Joan, la Fundació Natura Parc, para acabar con los molestos pájaros que a su parecer ponen en peligro la navegación aérea y la seguridad de los pasajeros en el aeródromo palmesano.
La conselleria de Medio Ambiente confirmó ayer que acaba de conceder a Aena un permiso para abatir pájaros en el aeropuerto durante los próximos tres años.
"Se trata de una autorización por un asunto de seguridad aérea que sólo permite abatir aves a tiros si se trata de una especie cinegética. En caso de que no sea un ave cazable, la recomendación pasa por espantarla o capturarla de alguna manera para soltarla en otro lugar donde su presencia no entrañe un peligro, nunca de matarla", recalcaron desde el departamento de Medio Ambiente y Movilidad.
Desde la conselleria de Vicens también apuntaron a la correcta forma de actuación cuando se detecte en las proximidades de una pista de aterrizaje alguna especie de ave protegida: "Si se localiza en la zona un nido de algún ave protegida, lo habitual es darle manguera cuantas veces sea necesario hasta que el animal desista de seguir en ese emplazamiento. Normalmente, a la tercera vez el pájaro se va para no volver".
Sobre la posibilidad de que Aena pudiera desconocer qué especies están protegidas o cuáles son cazables, la Conselleria se limitó a señalar que ésta es una cuestión del organismo Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena), que debería contar con su propio equipo de biólogos para asesorarse en este sentido.
La conselleria de Medio Ambiente matizó que si una especie protegida pone en peligro a un avión habría que eliminarla rápidamente porque, como es lógico, la seguridad del pasaje prevalece sobre cualquier otra cuestión.
No obstante, desde Aena se aseguró que la autorización para abatir pájaros ha sido concedida a la Fundació Natura Parc, concesaria del servicio de control de fauna en la instalación aeroportuaria desde hace tan sólo unos meses en los que paradójicamente han aumentando el número de impactos de aves contra las aeronaves.
Tirando más de lo necesario
Por su parte, la organización ecologista GOB ya conocía esta actuación y criticó que en las instalaciones del aeropuerto "se esté disparando más de lo necesario".
Antoni Muñoz, responsable del área de conservación de esta organización, emplazó a la Conselleria a certificar que de verdad se está actuando contra las especies que pueden entrañar un peligro para los aviones y la seguridad de los pasajeros, circunstancia en la cual no tendrían ningún objeción que hacer a esta medida.
"Fuentes oficiosas nos han confirmado que se está disparando más de lo necesario, que se está tirando sobre todo. En concreto, la pasada semana se disparó a mansalva en torno a la laguna artificial creada en el aeropuerto", denunció Muñoz.
El responsable del GOB explicó que en estos momentos hay dos especies de aves que han proliferado en las inmediaciones de Son Sant Joan. Se trataría de garcillas y palomas torcaces, dos especies en expansión en la isla desde hace un par de décadas que han proliferado porque ha aumentado su alimento como consecuencia del abandono o la deficiente recogida de los cultivos de cereales.
"Las primeras no son cazables mientras que las segundos si son ejemplares cinegéticos sobre los que se acaba de abrir la media veda, pero por las noticias que tenemos no se está disparando tan sólo sobre estas dos especies. Se está entrando a saco en la laguna artificial del aeropuerto y se está disparando sobre todo. Y los técnicos de Natura Parc deberían saber sobre qué especies pueden disparar y sobre las que hay que actuar de otra manera", consideró el responsable del área de conservación.
Muñoz señaló que también se está disparando sobre patos que, en principio, no entrañarían ningún peligro para los aviones. De la misma manera, sin conocer que la autorización dada por la Conselleria para usar cartuchos en el aeropuerto se dilata durante tres años, consideró que el permiso debería dejar bien claro las fechas, los cupos y las especies objetivo de la medida.
Los impactos de las aves contra los aviones en los aeropuertos suponen, además de un riesgo para la navegación, elevados costes para las compañías aéreas por las exhaustivas revisiones que han de hacer a los aviones tras los choques.