electricidad. Alrededor de 120.000 interruptores estarían sin precintar todavía en las islas
I. OLAIZOLA. PALMA.
Endesa ya está penalizando a los consumidores que no han instalado el Interruptor de Control de Potencia (ICP), obligatorio por ley en todos los hogares desde hace más de cinco años. Esta penalización, o recargo, estaría encareciendo la factura eléctrica mensual en un máximo de 23 euros y, en estos momentos, habría más de ocho mil baleares a los que se les estaría aplicando.
La compañía eléctrica ha admitido que todavía tendrá alrededor de unos 120.000 ICP pendientes de precintar. "Quizá algunos menos porque en este mes de agosto hemos avanzado bastante en este aspecto al haber disminuido el trabajo de campo de nuestros operarios por el parón estival y se han podido dedicar con más ahinco a los precintos", admitieron desde Endesa.
Desde la compañía eléctrica explicaron que el recargo sólo se puede aplicar al usuario que, tras haber recibido dos notificaciones certificadas emplazándole a ello, no instale el interruptor de potencia en un plazo de dos o tres meses posterior a la última comunicación por correo.
"Sólo en esos casos se podría aplicar los recargos que están regulados por ley de la siguiente manera: en caso de que la potencia contratada sea inferior a cinco kilovatios, se le facturará como si tuviera contratados un máximo de diez. A partir de los cinco kilovatios de potencia contratada, se le cobrará como si en realidad tuviera suscritos veinte. Por ejemplo, si tienes una potencia de 3,3 kilovatios, lo habitual en los pequeños hogares, y no has instalado el ICP en los plazos estipulados, en la factura que te llegue mensualmente se te cobrará como si tuvieras diez. A 1,6 euros por kilovatio, la diferencia sería de 10,72 euros", explicaron desde Endesa.
En el otro extremo, es decir con una potencia de 5,5 kilovatios, la penalización por carecer del ICP se elevaría a 23,2 euros como resultado de abonar 1,6 euros por cada uno de los 14,5 kilovatios hasta los veinte estipulados por ley.
Todos los locales que tengan contratada una potencia superior a los quince kilovatios no necesitan ICP porque están obligados a tener instalado un maxímetro, aparato que cumple las mismas funciones que el primero, aclararon desde la compañía eléctrica.
Estos recargos, fijos en la factura que se recibe cada mes independientemente de la cantidad de electricidad que consumas, estarían siendo aplicados a más de ocho mil clientes de Endesa en las islas que no habrían cumplido con la obligación de instalador el interruptor en los plazos preceptivos.
"Probablemente serán muchos más", estimó el presidente de la Asociación de Empresarios de Instalaciones Elécricas de Mallorca (Asinem), Jaume Fornés, para quien el hecho de que la factura eléctrica se incremente de diez a veintitrés euros pasaría desapercibido para muchos de los clientes para los que, por otra parte, resulta ininteligible el recibo eléctrico.
Desde Endesa achacaron el elevado número de ICP sin precintar al igualmente elevado fracaso en las visitas de sus operarios a las fincas. "Muchas veces los vecinos no están o se han ausentado por algún motivo. Según nuestros datos, alrededor de la mitad de las visitas para precintar estas instalaciones acabarían en fracaso", estimaron.
LAS CIFRAS
LOS RECARGOS
En caso de no instalar el ICP a los tres meses de recibir la segunda notificación certificada, la compañía podrá gravar al cliente con una potencia contratada de 10 kilovatios en caso de que la real no supere los 5, y de 20 en caso de que supere los 5 kilovatios. En el primero de los casos el recargo ascendería a 10,72 euros y 23,2 en el segundo.
OCHO MIL PERSONAS
Más de ocho mil clientes estarían recibiendo sus facturas con los recargos mencionados aunque desde Asinem apuntan que serían más y que, simplemente, a muchos de ellos el incremento de la factura les habría pasado desapercibido.
MITAD DE FRACASOS
Endesa calcula que el 50% de los intentos de precinto de sus operarios fracasa por incumplimientos de los vecinos.