MIQUEL ADROVER. PALMA.
Los alcaldes mallorquines claman contra el Gobierno central al tener que devolver 16 millones de euros de la liquidación de la financiación estatal de 2008. La mayoría de consistorios anuncian recortes en las inversiones municipales y aseguran que no les quedará otros remedio que reducir servicios a los ciudadanos. Los primeros ediles exigen que se revise el modelo de financiación municipal por parte del Gobierno y les paguen los servicios que deben asumir sin ser de su competencia. Los alcaldes se rebelan a no devolver el dinero que les reclama Madrid.
El alcalde de Alaró, Joan Simonet (PP), critica que el Gobierno de Zapatero cargue gran parte del plan de ajuste sobre los municipios y además no les permita endeudarse. Bernat Coll (PSOE), alcalde de Lloseta, considera que "nunca ha habido voluntad política para mejorar la financiación municipal". El primer edil de Sant Llorenç, Mateu Puigròs (Independiente) reclama que el Estado les devuelva el IVA y se queja de que en su municipio la inversión estatal se ha reducido en medio millón de euros en los útlimos años.
El alcalde de Manacor, Antoni Pastor (PP), fue uno de los que se mostró más preocupado y crítico con la política del gobierno socialista en Madrid: "El 1 de enero teníamos 5 millones de Madrid para el Plan E y en cambio ahora nos reclaman la financiación. Es hora de que Zapatero entregue las llaves del Gobierno a otra gente, ya que su falta de previsión está perjudicando a los ayuntamientos".
Otros alcaldes se muestran del todo decepcionados y argumentan que "la política municipal está estrangulada". Auguran que en los próximos meses será imposible poner en marcha ningún proyecto, ya que además de los recortes de financiación estatal, se une la imposibilidad de que los consistorios puedan endeudarse. El alcalde de Campos, Joan Juan (Campos per el Canvi), aseguró que está situación "es muy injusta y está resultando muy difícil poder poner en marcha políticas municipales. No es de recibo que por un error de previsión tengamos que devolver dinero".
El alcalde socialista de Algaida, Francesc Miralles, también se mostró preocupado por la situación y auguró que no les quedará otro remedio que subir impuestos para sacar adelante los servicios básicos del Ayuntamiento.
Los responsables municipales también se quejan de que la fórmula de financiación estatal es muy injusta para Mallorca. Josep Gallego (Ucap-UM), alcalde de Capdepedera, recordaba que ellos reciben financiación por sus 10.000 habitantes, cuando deben dar servicio a unas 40.000 personas que residen en el municipio durante el verano.
El teniente de alcalde de Palma, Eberhard Grosske, calificó la noticia de "muy mala" para el consitorio de Palma por el hecho de que tiene que devolver 5,2 millones de euros.
Por su parte, la portavoz de Unió Mallorquina, Catalina Julve, lo considera "del todo injusto" y exige al Gobierno central que condone la devolución de los 16 millones de euros a los ayuntamientos de Balears.