MIQUEL ADROVER. PALMA.
Los municipios de Balears acaban de recibir un nuevo varapalo económico del Gobierno central. Según datos del ministerio de Economía y Hacienda, deben devolver 16 millones de euros a las arcas estatales correspondientes a la liquidación de la financiación de 2008 que el Estado entrega a los ayuntamientos en base a la recaudación de los impuestos. Resulta que El ministerio de Economía y Hacienda realiza a los municipios aportaciones trimestrales en función de una previsión de ingresos tributarios. Ahora se ha liquidado el ejercicio de 2008 y visto que la recaudación de impuestos bajó por debajo de las previsiones debido a la crisis económica, la mayoría de municipios cobró de más y el Estado les obliga a devolverle una parte del dinero percibido.
El presidente de la Federación de Entidades Locales de les Illes Balears y alcalde de Puigpunyent, Joan Ferrà (PSOE), aseguró ayer que los ayuntamientos de las islas "no pueden devolver este dinero y por ello se está negociando con el Gobierno central para que se haga frente a esta deuda con aportaciones futuras del Estado". Por su parte, el alcalde de Inca, Rafael Torres (PP), se mostró muy crítico con la política de financiación estatal y propuso "entregar las llaves del ayuntamiento a Madrid si tenemos que devolver un dinero que no tenemos. Es inconcebible que se nos pague por el Plan E y luego se nos obligue a devolver la financiación". Inca debe reembolsar al Gobierno central la friolera de 619.790 euros.
La Ley de financiación municipal establece dos vías para aportar liquidez a los ayuntamientos. La llamada general, en la que están incluidos los municipios inferiores a 75.000 habitantes y que en el caso de Balears son todos a excepción de Palma. Estas localidades perciben el 75% de la financiación estatal en función del número de habitantes; un 12,5% en relación al esfuerzo fiscal ponderado de la población de derecho y el otro 12,5% en función de la capacidad tributaria del municipio. Asimismo, las localidades turísticas reciben una aportación suplementaria del 2% sobre la recaudación en el impuesto del tabaco y el de los hidrocarburos realizada en su término municipal. Mediante estos baremos Calvià recibió en 2008 del Estado 8,5 millones de euros y, visto que la recaudación impositiva del Gobierno es muy inferior a la previsión realizada, tendrá que devolver 932.351 euros. Manacor deberá reembolsar 750.000 euros a las arcas estatales, mientras que Marratxí ha generado una deuda con Madrid de 530.000 euros.