Náutica. Parque Nacional de Cabrera
ROSA FERRIOL. PALMA.
Las alarmas han saltado en el mundo de la náutica. Se avecina una gran tormenta en las aguas de Cabrera si el Govern llega a aplicar una tasa para fondear en las boyas del Parque Nacional de Cabrera. De momento, este verano habrá calma. De hecho, el director de Espais de Natura Balear, Francesc Aguiló, quiso trasladar a los usuarios un mensaje de tranquilidad. "Este verano es imposible que apliquemos unas tasas", reiteró. Ante el recorte presupuestario en su departamento, donde se integra el parque, la conselleria de Medio Ambiente y Movilidad se ha visto obligada a "replantear la situación" y estudiar la posibilidad de aplicar una tarifa para mantener el sistema de fondeo con boyas. "No hay nada decidido", insistió Aguiló, ya que este verano "hemos salvado la situación". Así, indicó que las medidas se tomarían a partir de la la próxima temporada. En todo caso, resaltó que el departamento contactará con las asociaciones de navegantes para intentar consensuar las acciones para hacer frente al recorte que ha sufrido la financiación del parque.
A pesar de que este verano Cabrera quedará libre de tasas, los navegantes se temen lo peor. Las distintas asociaciones han aunado esfuerzos para recoger firmas de los usuarios en contra del cobro por el uso de las boyas de fondeo del Parque Nacional de Cabrera. De hecho, las entidades han creado la web https://sintasas.isladecabrera.org para que los navegantes se sumen a la campaña.
El vicepresidente de la Asociación de Navegantes Mediterráneo, Francisco Sampol, calificó de "absurda" la posibilidad de aplicar una tarifa para fondear porque el traspaso de Cabrera del Estado a la comunidad autónoma ha ido acompañada de una dotación económica insuficiente. "Si no había dinero para mantener el parque, el Govern no tendría que haber aceptado". Recordó que cuando Madrid se hacía cargo de Cabrera, la isla era gratuita. "Una vez en manos del Ejecutivo autonómico, ya se habla de tasas", lamentó. La intención de los navegantes es presentar al Govern en septiembre un documento con las firmas recogidas en contra de la posible aplicación de una tarifa para fondear.
Por su parte, el centro de interpretación sí se ha visto afectado por los recortes. La Conselleria informó que se han reducido el número de guías ya que en junio finalizó el contrato que ligaba a Tragsa con el mantenimiento de las instalaciones. De los ocho guías sólo quedan dos y Aguiló avanzó que a partir del 30 de septiembre los guías del parque también se encargarán de las visitas al centro.