lucha anticorrupción. reconoce que las contrataciones en la empresa pública se hacían con poco rigor
J. F. MESTRE. PALMA.
El propietario de la empresa Centro de Comunicación Creativa, Bartomeu Morey, que realizó todos los folletos de publicidad de Ibatur, y que fue detenido hace dos semanas, acusó también a Raimundo Alabern de exigirle el pago de comisiones. El empresario había acusado antes a Juan Carlos Alía de exigirle una comisión del diez por ciento de la facturación, y esta declaración justificó que el juez enviara a prisión al ex gerente de Ibatur.
El magistrado Juan Ignacio Lope citó ayer por la mañana a Raimundo Alabern. Quería que se defendiera de la dura acusación que había realizado el dueño de la empresa de diseño, que aseguró que para seguir trabajando para Ibatur tenía que entregarle una comisión de alrededor del cinco por ciento de la facturación.
Alabern, que se encuentra en liberta bajo fianza de 350.000 euros tras ser detenido por la Policía, acudió al juzgado acompañado por su abogado José Zaforteza. Al encontrarse el caso bajo secreto, teóricamente desconocía la declaración que había realizado el empresario. El ex gerente de Ibatur negó ayer al juez que en algún momento hubiera exigido comisiones a los dueños de las empresas que contrataban para la empresa pública de la conselleria de Turisme.
Según citaron fuentes próximas a la investigación, Alabern mantuvo que al aceptar el cargo de gerente, en sustitución de Juan Carlos Alía, se encontró con una serie de empresas con las que se trabajaba habitualmente. Siguió manteniendo esta misma relación comercial, no por iniciativa propia, sostuvo, sino por orden de sus superiores, refiriéndose, aunque sin decirlo directamente, al ex conseller Joan Flaquer y a sus colaboradores más próximos.
Alabern, que fue interrogado por el fiscal Anticorrupción Juan Carrau, insistió en que nunca exigió una sola comisión a título personal, pero desconocía si su antecesor, o alguien de la Conselleria lo había hecho.
Las mismas fuentes señalaron que la diferencia entre Alía y Alabern es que al primero le encontraron una serie de facturas dirigidas a la empresa Centro de Comunicación Creativa, y se sospecha que las tramitaba para camuflar las comisiones. De hecho, el empresario que le acuso afirmó que las facturas eran por trabajos que nunca se habían realizado, pero que servían para justificar el pago de comisiones. En cambio, a Alabern no le han encontrado ninguna factura de estas características.
Además del tema de las comisiones, al ex gerente de Ibatur se le preguntó de nuevo sobre el proceso de contratación que se seguía en la empresa Ibatur. De nuevo el ex gerente mantuvo que se realizaban siguiendo los procedimientos legales de contratación, si bien reconoció que en más de una ocasión se hicieron con escaso rigor.
Alabern ya tuvo oportunidad de explicar ante el juez todo el sistema de contratación que se siguió mientras dirigió Ibatur. Reconoció que era una práctica habitual el fraccionamiento de contratos, y lo justificó con la necesidad de contratar con rapidez a la empresa que les interesaba por la dinámica propia del trabajo.
Aunque se planteó la posibilidad de solicitar el ingreso en prisión de Alabern, finalmente se consideró que no era necesario.