MAR FERRAGUT. PALMA.
Entre 40 y 50 personas sin empleo podrán estudiar de forma gratuita un máster o un título propio en la Universitat el curso que viene, gracias al dinero que sobró y que el Govern conserva de la convocatoria del año pasado. Las personas interesadas y que cumplan los requisitos pueden hacer la prematrícula y asegurarse así cuanto antes que podrán hacer un postgrado gratis, ya que se otorga por orden de solicitud y hasta que se agoten los 80.000 euros disponibles.
El Gobierno central envió el curso pasado una subvención a Balears de 261.396 euros, en el marco del Plan E y con el objetivo de promover la mejora de la formación de las personas licenciadas actualmente sin trabajo. La primera vez que se abrió el plazo para apuntarse, la iniciativa no resultó muy exitosa y sólo se inscribieron 18 personas. Por ello, se hizo una especie de prórroga y finalmente se matricularon de forma gratuita un total de 45 personas.
La directora general de Universidad, Francesca Garcías, animó a los licenciados en paro a aprovechar "esta oportunidad" e indicó que si antes del 31 de diciembre no se han repartido esos 80.000 euros que sobraron del curso pasado, tendrán que devolverlos al ministerio de Educación. Por ello instó a los aspirantes a hacer cuanto antes la prematrícula y asegurarse así de acceder al máster gratis.
Para poder beneficiarse de esta medida, los aspirantes deben tener entre 25 y 40 años, poseer una titulación que permita cursar un máster en una universidad española (independientemente de la nacionalidad de la universidad donde se haya obtenido), estar sin trabajo y cobrando la prestación de desempleo en el momento de solicitud de la matrícula.
La oferta cubre tanto los másteres de un curso como de dos cursos de duración. Si el alumno abandona antes de acabar, deberá abandonar la matrícula, a no ser que deje los estudios porque ha conseguido un empleo.
El año pasado las autoridades educativas quedaron sorprendidas ante la débil respuesta obtenida, especialmente en el primer plazo abierto. En declaraciones a este diario, el director de la Oficina de Estudios de Postgrados, Mauricio Mus, explicó por aquel entonces que bastantes personas quedaron fuera porque o no estaban cobrando el paro (muchos eran recién titulados que aún no habían logrado su primer empleo) o superaban el límite de edad. Mus razonó además que algunas de las personas que sí podrían haberse beneficiado tenían familia y preferían invertir su tiempo en buscar trabajo que en estudiar un máster.
En la convocatoria del año pasado, triunfó especialmente entre las personas sin empleo el máster de Formación del Profesorado (antiguo Certificado de Aptitud Pedagógica, CAP). La opción de un título de un curso también tuvo buena acogida debido a que son más cortos y para un perfil profesional muy definido.