Agricultura. Productos autóctonos de calidad
MIQUEL ADROVER. PALMA.
Los paladares alemanes se están enamorando del aceite de oliva mallorquín. Las ventas de este producto con denominación de origen han crecido en los últimos 6 meses un 31% respecto al mismo periodo del año anterior, siendo el mercado alemán el principal receptor del incremento de ventas del aceite autóctono de la isla.
La textura, la calidad, el sabor y el envasado como un producto arraigado de la tierra de Mallorca hacen que los alemanes sientan atracción por este aceite. En 2009 la Denominación de Origen Oli de Mallorca comercializó 90.899 litros, de los cuales 70.000 fueron al mercado interior y 9.150 a países europeos, el 90% de ellos al mercado alemán. Esta cifra supone unos 2.000 litros más que en 2008. Durante este año 2009 ya se llevan comercializados 48.487 litros, 11.380 más que en el mismo periodo de 2008. Según el presidente de la Denominación de Origen, Josep Oliver, si se sigue esta progresión se puede batir el récord de ventas de aceite de los últimos años con cerca de 150.000 litros en el mercado. "En Alemania cada vez hay más demanda de nuestro aceite y esta circunstancia es el principal factor del incremento de ventas que estamos experimentado", indicó. Oliver no quiso lanzar las campanas al vuelo y espera que después del verano se ralenticen las exportaciones. Pese a ello, consideran que este año será mucho mejor que 2009.
Hay un dato que demuestra que el mercado Europeo consume cada vez más aceite de oliva de Mallorca y es que las ventas a la Península no se han incrementado y las del mercado interior, principal consumidor del aceite, han bajado respecto al año anterior. De esta forma, según datos de los productores de aceite mallorquín, en 2008 se vendieron 80.123 litros en la isla, mientras, el año pasado, esta cantidad descendió hasta los 70.262 litros. Esta reducción de ventas en el mercado interior, ha sido asumida íntegramente por la exportación a países europeos como Alemania y, en menor medida, por los consumidores de diferentes zonas de la Península.
Las iniciativas de marketing con el sector turístico están dando sus frutos, explica Josep Oliver. De hecho se ha conseguido colocar aceite de oliva en la mayoría de souvenirs de las zonas turísticas. Envases de cristal con diseño y claras referencias a los topónimos peculiares y conocidos de Mallorca han hecho el resto. De esta forma, se ha conseguido que los paladares teutones se enamoren del aceite mallorquín. Cuando están en su tierra y lo ven en los supermercados y en las tiendas alemanas, reconocen su sabor y lo adquieren para su despensa.
En Mallorca casi 1.000 hectáreas están destinadas al cultivo y producción olivarera. Lo que supone que existan 259.236 olivos desde Sóller al Pla de Mallorca y hasta llegar al sur de la isla. Unas 200 pequeñas explotaciones se dedican a cultivar aceitunas para la elaboración del aceite que les supone un importante complemento a la difícil situación que vive el sector agrario isleño.
El sabor peculiar del aceite virgen de Mallorca se lo da una variedad de olivos autóctona de la isla. De hecho es conocido como el olivo mallorquín. Según explicó Rafael Matas, pequeño productor de aceite del Pla de Mallorca, "El aceite de la variedad mallorquina, mezclado con las arbequina y picual, que provienen de la Península, hacen que nuestro aceite tenga un sabor difícil de imitar para el resto de aceites vírgenes que hay en el mercado". De hecho, el 50% de los olivos de la isla son de la variedad autóctona y se encuentran, principalmente, extendidos por la Serra de Tramuntana.
Josep Oliver mostró su satisfacción por la apertura de mercados europeos: "Estamos muy contentos de que nuestro aceite tenga cada vez más implantación en Alemania. Se trata de un mercado que puede crecer y ello indica que hacemos bien las cosas". Revistas especializadas e incluso medios de comunicación de tirada nacional de Alemania se han hecho eco del auge que tiene en su país el aceite de una isla turística situada en medio del Mediterráneo. Muchos de los consumidores son turistas que ha visitado la isla y se extrañan de que, además de sol y de playas, en Mallorca se cultive y produzca un aceite de oliva de calidad. Esta peculiaridad es uno de los principales reclamos de nuestro aceite en el exterior, explican desde la Denominación de Origen Oli de Mallorca.