EFE. PALMA
La Asociación Empresarial de Restauración de Mallorca ha reclamado hoy que se aplace la decisión de prohibir totalmente fumar en los establecimientos de hostelería al menos hasta que pase la crisis económica y que mientras tanto se adopten medidas contra el tabaquismo más flexibles.
La patronal ha subrayado que se opone "a la prohibición total y ahora mismo", pero comparte "el objetivo último de una hostelería libre de humos" que se logre con medidas progresivas, según ha remarcado en un comunicado emitido el día antes de que el Congreso deba debatir y decidir la proposición de ley que prohibirá fumar en los 360.000 restaurantes, cafeterías y bares de todo el país.
Restauración de Mallorca ha reclamado "iniciativas legislativas que introduzcan fórmulas que progresivamente vayan ampliando los espacios sin humos en la sociedad y en la hostelería".
Según la patronal, la "prohibición total y ahora mismo" es una medida radical y extrema que, de llevarse a efecto, provocará graves pérdidas para las empresas y el empleo del sector, que se sumarán a las causadas por la crisis y harán que la situación sea "absolutamente insostenible para miles de empresas", sobre todo las microempresas y negocios familiares.
La entidad ha recordado que la prohibición total solo se aplica en tres de los 27 países de la Unión Europea como son Irlanda (desde 2004), Reino Unido (2008) y Chipre (2010).
En opinión de la patronal mallorquina de restauración, el resto de países no la han adoptado "porque han valorado el coste que la súbita implantación de la prohibición total de fumar tiene en su hostelería y en el conjunto de su economía y han optado por un proceso de restricción progresiva".
La patronal rechaza que el Ministerio de Sanidad se ha negado a realizar un estudio del impacto económico, circunstancia que considera "una irresponsabilidad y un error", dado que en los países que ya han implantado la prohibición se han detectado "pérdidas muy graves en el número de establecimientos de bares y restaurantes, y también en la facturación y en el empleo".
"Negarse a realizar este estudio para detectar las posibles pérdidas es una irresponsabilidad y un error que no sólo puede arruinar a miles de pequeñas empresas de hostelería, con la consiguiente pérdidas de empleo, sino que también, en estos momentos de crisis general, puede traer muy graves consecuencias para la economía de España, dado el peso que el sector tiene en el conjunto del sistema, el 6% del PIB", indica la nota.