Política. Las dos facciones de la antigua esquerra unida se constituyen el mismo día como partidos independientes
A. M. / AGENCIAS. PALMA.
Izquierda Unida ya no es izquierda unida. Y no solo porque haya decidido refundarse y cambiarse el nombre: también porque en el proceso de redenominación se ha desunido hasta el punto del desmembramiento. Donde antes había una formación, desde ayer hay dos. La primera es la de siempre, aunque con otro nombre y más siglas: renace como Esquerra Alternativa i Verda y mantiene su relación con la matriz nacional, Izquierda Unida. Entre los que se quedan, una de las caras más visibles es la del teniente de alcalde de Palma Eberhard Grosske. La segunda es en parte la siempre, pero ya no tiene nada que ver con la IU de Cayo Lara: tras escindirse de los continuistas por no creer en un modelo que consideraban demasiado dependiente del partido nacional, los díscolos también echaron ayer a andar en solitario, con el nombre de Iniciativa d´Esquerres, que para completar el lío tiene como líder al último coordinador de la Esquerra Unida de siempre, David Abril, que junto a la consellera Fina Santiago encabezará a los antes críticos y ahora directamente independientes.
Pero eso es ahora, porque quizá mañana las cosas cambien. A esa opción apuntaban ayer los portavoces de una y otra formación, que tendían la mano a un entendimiento de futuro, que podría completarse con un giro que rizaría el rizo: Esquerra Alternativa i Verda e Iniciativa d´Esquerres aliadas de nuevo para formar parte en las elecciones autonómicas del año que viene de la candidatura del Bloc. De ello hablaba ayer Abril, antiguo líder de lo que ha acabado siendo Esquerra Alternativa y actual coordinador de la recién nacida Iniciativa d´Esquerres, que aseguraba que su nueva formación aspira a ser "un partido asambleario" capaz de aglutinar a "la nueva izquierda" y "facilitar la alianza progresista" de cara a 2011. También dispuestos a la reconciliación se declaran en la otra orilla, la de siempre, la que era Esquerra Unida y ahora Esquerra Alternativa i Verda, en la que no pondrían "ninguna pega" a negociar con sus ex compañeros para volver a caminar juntos. "No entendemos cómo ha podido suceder [la ruptura]. Tenemos el mismo programa y vamos hacia lo mismo", explicaba Albert Aguilera, miembro de la mesa coordinadora de Esquerra Alternativa, que ayer celebraba la asamblea constituyente encargada de designar a los portavoces en cada isla.
De asamblea estaban igualmente los escindidos de David Abril, que, tras ser designado coordinador del nuevo partido, aseguraba que su objetivo es intentar que la desintegración de la izquierda "no tenga repercusión" y sea posible "reeditar el Bloc", para que la izquierda ecologista y "soberanista" concurra unida a las elecciones y fuerce al PSOE a "desechar las salidas de derechas a una crisis que ha generado la derecha". También de la derecha (esta sí, unida) se acordaba en Esquerra Alternativa Albert Aguilera, que no ve a su formación (que tras la escisión solo ha perdido 17 militantes, según sus datos) responsable de la atomización del partido de Cayo Lara. "Si vuelve a gobernar la derecha no será porque nosotros no hayamos trabajado por la unidad", zanjaba uno de los líderes de la nueva izquierda desunida.