Convulsión política. La instrucción de los casos Voltor y Maquillaje se entremezcla
FELIPE ARMENDÁRIZ/J.F.MESTRE. DATA.
Eugenia Cañellas, miembro de UM y número dos de la conselleria de Vicepresidencia del Consell de Mallorca en la pasada legislatura. ocupada por Miquel Nadal, afirmó que unas 40 personas fueron contratadas irregularmente en la pasada legislatura para dedicarse a tareas del partido. Esas presuntas contrataciones irregulares se habrían hecho a través de dos grandes proveedoras del Consell y la Radiotelevisión pública insular, Minser y Video U, así como merced al Consorcio público Local de Informática de Mallorca (Cilma).
"En su día no me di cuenta de la importancia que tenían (todas aquellas contrataciones donde ella medió); cuando vi lo que pasaba en el caso Maquillaje me di cuenta de la importancia y por eso decidí declarar voluntariamente", explicó Cañellas, representada por Jaume Campaner.
La declarante incriminó en el presunto entramado de colocaciones irregulares de simpatizantes de su partido a Miquel Nadal, Mateu Cañellas, ex conseller de Deportes en el actual Govern, y a la secretaria del primero, Antònia Vidal.
De Maria Antònia Munar, defendida por Gabriel Garcías, Cañellas no dijo nada. "Nunca hablaba con la presidenta del Consell Maria Antònia Munar, despachaba con Miquel Nadal", zanjó la arrepentida.
Cohecho
No obstante, el juez del caso Maquillaje, Juan Ignacio Lope Sola, acusa a Munar de un presunto cohecho, al permitir que unos 15 liberados de UM trabajaran en el partido y cobraran su nómina del grupo audiovisual Video U, que el juez presume pertenecía en un 25 por ciento a la propia presidenta del Consell.
Cañellas admitió que era una especia de mediadora o gestora en esa presunta red de colocación de afiliados y por eso mantuvo numerosos contactos con empleadores y contratados. La declarante contradijo ayer la versión dada por tres de los gestores de Vídeo U, Miquel Oliver, Ramón Rullán y Luisa Almiñana, sobre el origen de aquellas irregularidades. El trío de imputados asegura que del Consell les propusieron pagar el sueldo a liberados, mientras que Cañellas mantuvo que fue Oliver el que se ofreció a colaborar con la trama.