Convulsión política. Prolegómenos de la intensa semana política y judicial que se avecina
MATEU FERRER. PALMA
Un viaje buscado o casual, pero en cualquier caso muy oportuno, evitará que el nuevo presidente del PP balear, José Ramón Bauzá, se encuentre en Mallorca el próximo martes, justo cuando su antecesor, Jaume Matas, debe comparecer ante el juez del caso Palma Arena.
"Estaré ausente el día de la comparecencia del presidente", señaló Bauzá –en presente sobre Matas– ayer por la mañana, horas antes de marchar hacia Buenos Aires.
La justificación oficial de Bauzá para ese viaje es su asistencia "a un congreso del PP en Argentina". Se trata del IV congreso del PP en aquel país suramericano, que se celebra este fin de semana y que clausurará el presidente del partido, Mariano Rajoy.
Con todo, Bauzá no regresará hasta el miércoles, al día siguiente de la declaración de Matas. "Aprovecharé para visitar la Casa Balear", informó el líder. Otras fuentes del PP balear dan por seguro –siempre en privado– que Bauzá se ha buscado una excusa para ausentarse de Palma esta semana, evitando coincidir con la polémica que rodeará a la comparecencia del ex presidente del Govern por vez primera ante la Justicia.
A preguntas de los periodistas, Bauzá no se movió ni un ápice de la estrategia del PP balear de intentar desmarcarse de las graves acusaciones delictivas que pesan sobre Matas: "La postura es la de siempre, respeto absoluto a la Justicia y a la presunción de inocencia del señor Matas", al que calificó de "ciudadano" y para quien reclamó "el mismo respeto" que a cualquier otra persona.
"Hemos empezado una etapa nueva y miramos hacia adelante, hacia el futuro", repitió Bauzá la consabida consigna, y destacando sobre todo que él era "un nuevo presidente" y "elegido sin intermediarios". El líder no quiso tampoco desvelar quiénes integrarán su nuevo equipo, ni tolerará que nadie ajeno le condicione la agenda: "El tiempo es el que es, y lo marca el presidente", zanjó Bauzá.