VIRGINIA EZA. PALMA.
El acuerdo del PSOE y Bloc con UM que posibilitó que la socialista Aina Rado se convirtiera en la presidenta del Parlament, a cambio de la entrada de la entrada en la Mesa de la uemita Isabel Alemany, no ha evitado que UM y PP hicieran ayer valer su mayoría en la Mesa para aprobar de manera inicial el cambio de composición en las comisiones, con el fin de que UM cuente con un representante a costa del PSOE. La propuesta, presentada por los populares, se aprobó ayer con el voto de los dos representante del PP en la Mesa, Pere Rotger y Pere Palau, y el de la uemita Alemany, frente a los de Rado y Eduard Riudavets, del Bloc.
La votación de ayer en la Mesa deberá plantearse en la Junta de Portavoces antes de que se apruebe de manera definitiva, lo que en principio se produciría el próximo miércoles. El portavoz del grupo socialista, Antoni Diéguez, advirtió ayer mismo que, si PP y UM logran forzar este cambio, el PSOE estudiará la presentación de una denuncia penal ya que, a su juicio, podría tratarse de un caso de "prevaricación administrativa" porque esta medida "va en contra del Reglamento del Parlament y de los informes jurídicos de la Cámara".
Al igual que ocurre en el pleno tras la decisión del president del Govern, Francesc Antich, de expulsar a los uemitas del Ejecutivo el pasado 5 de febrero, PSOE y Bloc quedarían en minoría en las comisiones parlamentarias si los socialistas se vieran obligados a ceder un diputado a UM. Diéguez recordó que esta ruptura no ha implicado cambios en el número de miembros de cada grupo parlamentario, ya que UM estaba integrada en el grupo mixto, donde continúa. Los informes jurídicos de la Cámara concluyeron que los cambios en las comisiones deben estar justificados por una modificación en los grupos, salvo que se acuerde por unanimidad.
Dieguez recordó que el presidente del PP, José Ramón Bauzá, "dijo que no haría según que alianzas con UM, al menos no para hacer chanchullos". Agregó que con la unión entre populares y uemitas para cambiar las comisiones "Bauzá ya tiene el primer chanchullo sobre la mesa".
"La Mesa del Parlament no hace chanchullos", replicó de inmediato el portavoz del grupo popular Francesc Fiol quien recordó que si la votación de ayer hubiera sido ilegal "el letrado de la Cámara lo hubiera advertido". Agregó que la Mesa "adopta acuerdos sometidos al principio de la legalidad y con el asesoramiento jurídico necesario" y que "las amenazas" de Diéguez respecto a una posible denuncia le hacían "sonreir", ya que una querella en este sentido "no tiene ninguna posibilidad de prosperar".
Fiol sostuvo que los informes de los servicios jurídicos de la Cámara "no son contradictorios" con la petición del PP ya que "es perfectamente posible" que la Mesa "reorganice las comisiones en base a las proporciones de las mayorías y las minorías, lo que es coherente con el Reglamento de la Cámara".