Convulsión política. Munar interpreta su papel frente Nadal en 'El honor de los Prizzi'
MATÍAS VALLÉS
Maria Antònia Munar vaga sin pasaporte, sic transit gloria mundi. Adoptada unos años atrás, la medida hubiera ahorrado a los contribuyentes el sufragio de sus costosas y estériles expediciones institucionales a Estados Unidos, con coartadas artísticas y objetivos hedonistas. La situación ha cambiado, y la medida cautelar más apropiada consistiría en alejar a la ex propietaria de UM de la Mallorca que ha maltratado tan presuntamente.
Federico Trillo, el ministro del Yak-42 que pugna por encarecer las condenas ajenas, ha de introducir en su código penal la medida cautelar de la imposición de pasaporte, por la que se obligará a los presuntos corruptos a abandonar preventivamente la geografía que han profanado. La evacuación se concretará después de abonar las fianzas pertinentes. Sólo en la jornada de ayer, y sumando las cantidades afianzadas por Munar y los Voltors, UM ha entregado a la justicia otros cuatro millones de euros.
Miquel Nadal ya esbozó el protocolo de la corrupción qué se paga, cuando negó los hechos en uno de los casos que le salpican, para proponer a continuación que estaba dispuesto a satisfacer la deuda económica y cancelar así el entuerto. UM se funda en la convicción de que todo problema se resuelve con dinero, naturalmente impropio. De ahí la solvencia inusitada que demuestran sus dirigentes en los juzgados.
Conforme proliferan los casos de corrupción, los dirigentes de UM multiplican su liquidez. Disponen de una caja de resistencia inagotable, cuyo origen confirma las actuaciones judiciales en curso. A la vista de las cantidades que afloran, y admitiendo la moderación de los salarios públicos, ¿a qué dedicaban el tiempo que no desperdiciaban holgando en Estados Unidos con fondos públicos?
Ha tenido que ser duro competir desde UM con el expolio de Mallorca a cargo de Madrid, pero las fianzas abonadas sucesivamente demuestran que los nacionalistas rivalizaron con el saqueo estatal. En el caso de Munar, el carísimo bolso que lucía ayer en los juzgados no está incluido en la fianza, aunque casi la iguala. Se necesita un contenedor insondable para albergar los fajos de billetes que –en la versión de su inseparable mayordomo– le entregó a Nadal en la trasera de un coche oficial, probablemente la actividad más obscena que se ha practicado en uno de esos vehículos.
A la hora de dramatizar los sucesos que colman la estupefacción mallorquina, las tiranteces entre Munar y Matas sólo se ven superadas por el afloramiento del desamor entre la ex presidenta del Parlament y Miquel Nadal. Encarnan a Kathleen Turner y Jack Nicholson en El honor de los Prizzi, cuando se acuestan respectivamente armados para matar a su pareja.
¿De dónde surgen los fajos de billetes que se han enseñoreado de la política balear? El dinero contante y sonante se intercambia en un coche oficial, el gerente del PP –a la sazón cuñado de Jaume Matas– le entrega un fajo de billetes en la sede del partido al constructor del palacete de su hermano político, para sellar el maridaje entre los dineros públicos y privados. Antònia Ordinas guarda sus fajos de billetes en la lata de cacao. Los pagos de joyas, televisores y viviendas del ex president se formalizan en fajos de billetes.
Aristóteles Onassis llevaba siempre un fajo de billetes en el bolsillo de su americana. Allí los manoseaba para adquirir una sensación táctil de su poder y riqueza. El segundo marido de Jackie Kennedy era un aprendiz, por comparación con los políticos mallorquines. El fajo de billetes también puede colocarse en el fondo de un bolso de Loewe, para alternar la palpación de la piel impecable y del papel tintado.
Con UM nunca se habla del pasado, todo escándalo es un mero preludio del desfalco que lo agrandará. Por ejemplo, ¿puede garantizar la formación nacionalista que sus concejales recien incorporados no estaban más peligrosamente juntos a los empresarios detenidos por Voltor que el ex conseller Buils? ¿Qué harán los dirigentes del partido cuando se exteriorice la conexión, reclamar la presunción de inconsciencia o volver a cambiar de siglas?
Ayer corrieron lágrimas de Munar, que en nada modificarán el desapego por la mujer más odiada de la historia de Mallorca por las mujeres de Mallorca. Todo llega demasiado tarde, suerte que Jacinto Farrús recurre al clásico cuando declara en sede judicial que él mantiene amistad con todos los políticos de Balears, empezando por Francesc Antich. Más allá de la reedición del "aquí nos conocemos todos" de Gabriel Cañellas, el argumento incurre en la amenaza velada. No sólo se refugian en el dinero, también en lo que podrían contar, la única información por la que muestran el mínimo respeto.
Se necesitaría una manifestación popular diaria para exorcizar la corrupción de Mallorca. En la concentración programada para el sábado próximo, adquiere notable idoneidad la selección de la Plaza de España, no sea que también a la estatua del Rei en Jaume se la lleven presa. En el siglo XXI, Ramon Llull habría recibido el nombramiento de gerente de Inestur, junto a las protocolarias esposas.
Entre las estampas que desembocan en los cuatro millones de ayer en fianzas, hay que retornar al acogedor aire acondicionado del coche oficial. El vehículo del conseller de Turismo se aparca una noche de esta legislatura junto al pub que perteneció al dueño del Mallorca, donde huelga el miembro del Govern. Permanece allí durante un par de horas, así de arduas eran las gestiones autonómicas que se desarrollaban en el bar de copas. Antich no sabía nada, del mismo modo que Matas lo ignoraba todo del coche oficial de Rodrigo de Santos.