J.F.M./F.A. PALMA.
Los cuatro detenidos en la segunda fase de la operación Voltor quedaron ayer en libertad a la espera de que depositen el viernes a la una de la tarde las fianzas, que se elevan a cien mil euros para cada uno y que coinciden con la cifra económica que solicitó el fiscal Miguel Ángel Subirán. Los detenidos pueden presentar el dinero o un aval bancario, que cubra la fianza, ya que de lo contrario podrían ingresar en prisión.
Al ex dirigente de Unió Mallorquina, Francesc Buils, la jueza le imputa inicialmente los delitos de malversación de caudales públicos, defraudación a la administración y cohecho.
En cambio, tanto a Farrús como a los dos empresarios del sector informático les añade también el delito electoral. Ello se debe a que la fiscalía cree que estos empresarios estuvieron contratando a personas próximas a Unió Mallorquina que en realidad nunca trabajaron para ellos, sino que lo hicieron para el partido. Estas personas, según se sospecha, habrían estado trabajando para la campaña electoral de los candidatos de UM, pero cobrando sus sueldos por contratos con las empresas de los imputados.
Los cuatro detenidos abandonaron ayer tarde el edificio judicial, donde tendrán que presentarse cada quince días. La juez, al margen de la fianza económica, les ha prohibido abandonar el territorio nacional sin previa autorización. Los abogados tienen previsto recurrir las fianzas.