Política. El hermetismo del líder inquieta a los ´populares´
MATEU FERRER. PALMA.
"No puedo decirte nada porque no sé nada... Ni creo que nadie más que él sepa nada, en serio". La frase la repiten estos días los que hasta ahora han sido barones del PP balear, y que andan algo desconcertados con su nuevo líder, que no suelta prenda sobre quiénes formarán el aparato del partido ni cuál será su estrategia política a partir de ahora.
Han pasado diez días desde el congreso que le encumbró a la presidencia de la formación, y José Ramón Bauzá está rompiendo todos los tópicos. Lo normal, explican los veteranos, es que ya hubiera convocado al comité ejecutivo entrante –las 22 personas que formaban su propia candidatura, más los natos–, y empezado a hacer los nombramientos, como el comité de dirección, que es el que lleva el día a día.
No sólo no lo ha hecho, sino que al parecer Bauzá ni siquiera ha consultado con los pesos pesados –a los que en parte debe su cargo– los nombres con que le gustaría contar en esta nueva etapa. "Hay un impasse desde el congreso, una cierta relajación, pero él sabe lo que hace", defiende a Bauzá uno de los barones. Dos son las hipótesis que circulan en la trastienda del PP sobre este hermetismo del presidente: Las dificultades que tiene para integrar a Carlos Delgado, y que quiere esperar a que Jaume Matas declare ante el juez el martes que viene, para quitarse presión de encima.
Bauzá se marcha a Argentina mañana –todo apunta a que no estará en Mallorca cuando Matas venga–, pero antes tiene previsto reunirse hoy con su contrincante derrotado para intentar cerrar un acuerdo. La tarea se presenta harto difícil, según fuentes próximas a Bauzá, porque Delgado "pide cosas complicadas". Se rumorea que el primero quiere ofrecerle una vicepresidencia, pero al mismo tiempo teme que el alcalde de Calvià siga con su tónica habitual y "le monte un pollo cada dos por tres, como hace ahora".
En el entorno más cercano al líder del PP tienen muchas dudas sobre la conveniencia o no de integrar a Delgado, por los problemas que ello puede conllevar en el futuro inmediato. Con todo, la voluntad de Bauzá es hacer lo posible para la unión, de ahí el nuevo encuentro. De hecho, más de uno piensa que no moverá ficha con los barones hasta tener atada primero la cuota ´delgadista´.
"Ahora tenemos la Semana Santa de Munar y Matas, supongo que espera a que ésta pase y luego ya dirá lo que tenga que decir". Con esta sentencia un dirigente conservador ilustra irónicamente que la atención mediática se concentra ahora en las declaraciones judiciales de la ex presidenta de UM y la próxima del ex presidente del PP, con lo que "no hay prisa" para desvelar al nuevo equipo que dirigirá el partido, apostilla.
¿Habrá mociones de censura? ¿entrará Bauzá en el Parlamento? ¿´Jubilará´ muchas caras? Son otras cuestiones que siguen en el aire, y que el presidente tampoco desvela. Dicen que sólo se escucha a Miquel Ramis, el secretario general del PP aunque tampoco esté nombrado oficialmente, y a su asesor de comunicación en el Ayuntamiento de Marratxí. Con el resto de la cúpula en funciones, comparte pocas confidencias.
Aun así, la mayoría de barones se muestran condescendientes con Bauzá, y ninguno parece dispuesto a plantearle guerra. "Ha ganado por 70 a 30", recuerdan el porcentaje frente a Delgado, por lo que está sobradamente legitimado, piensan. Incluso José María Rodríguez, el presidente del PP de Palma, antaño desafiante, está ahora dócil con el nuevo líder. O quizás todo sea fachada...