MAR FERRAGUT. PALMA.
En la última década el sistema educativo balear ha visto como curso tras curso aumentaba a pasos agigantados la población escolar; un incremento debido sobre todo a la llegada de alumnado inmigrante. Hace dos cursos, la tendencia comenzó a frenarse y este curso ha llegado a invertirse el flujo de alumnado no-balear: por primera vez, el número de alumnos de fuera de las islas que han abandonado el sistema educativo balear es superior a los que han llegado.
Así lo reveló ayer en el Parlament el conseller de Educación y Cultura, Bartomeu Llinàs, al dar a conocer unas cifras contundentes: entre el 16 de octubre de 2009 y el pasado 10 de marzo, un total de 2.095 alumnos se fueron de los centros educativos baleares.
De estos dos millares de alumnos, la mayoría, un 59.76%, se trasladó a otras comunidades autónomas, mientras que el resto, un 40,23%, se fue a países extranjeros (presumiblemente, a sus países de origen en la mayoría de los casos).
Respecto a las incorporaciones, durante los últimos cinco meses del curso 2009/2010 un total de 1.320 alumnos aterrizaron en el sistema educativo balear. De estos, un poco más de la mitad, un 53%, provenían de otros países mientras el resto, un 47%, llegaron de otras regiones españolas.
775 estudiantes de diferencia
La diferencia entre la entrada de alumnado llegado del exterior (1.320 alumnos) y los que han abandonado el sistema balear (2.095 alumnos) supone un descenso global de 775 estudiantes. Por primera vez en los últimos años, señaló ayer el conseller Llinàs, "son más los alumnos que salen que los que entran en el sistema educativo balear".
En marzo del pasado año, la conselleria de Educación ya indicó que por primera vez en diez años este curso la población escolar se iba a estabilizar. Entre noviembre y febrero de 2009 llegaron 1828 alumnos de fuera de las islas. Entre septiembre y marzo, abandonaron los centros educativos del archipiélago un total de 902 alumnos, para irse a otras regiones o mudarse a otros países. Comparando cifras se observa que la cifra de escolares que se van del sistema educativo balear ha crecido en torno a un 200% en el último año.