El presunto testaferro de Nadal en la productora Video U, Miguel Sard, contó ayer al juez los detalles de la posterior venta de las acciones de la productora, inscritas a su nombre, al antiguo propietario, Miquel Oliver. Explicó que Oliver acudió a su despacho a principios del año pasado y se interesó por comprarle sus acciones. Le ofreció pagarle el 80 por ciento de su valor al contado o el cien por cien en seis pagos aplazados. Al no ser el dueño real de estas acciones, Sard le comunicó la oferta a Miquel Nadal, que aceptó la venta, no en efectivo, sino a plazos. La misma oferta se la comunicó también a Víctor García. "Me contestó que tenía que consultarlo con Maria Antònia", explicó. García también aceptó la oferta, pero el día que se iba a formalizar la venta se negó a firmar porque no sabía que se trataba de un pago aplazado. Creía que se pagaba en efectivo. Sard negó ayer ante el juez que en algún momento se hubiera ofrecido a Miquel Oliver, ni a nadie de su entorno, contribuir al pago de las fianzas económicas que había impuesto el juez.