MIGUEL MANSO/ J.F. MESTRE. PALMA.
El Grupo Drac está en condiciones de abonar más del 50% del dinero que adeuda en un plazo de entre cinco y ocho años. Vicente Grande y sus sociedades están sumidos en un concurso de acreedores desde el verano de 2008. El proceso se encuentra a punto de superar la fase común y entrar en la etapa de convenio, donde la junta de acreedores deberá decidir si acepta un acuerdo con Grande o, de lo contrario, opta por la liquidación de sus empresas.
Lo más probable es que se alcance un pacto, porque los administradores concursales –Jorge Sainz de Baranda, Salvador Fornés y Raimundo Zaforteza– han diseñado un plan de viabilidad que garantiza la continuidad del grupo y el pago a los proveedores.
Las quitas de Drac –cantidad a la que está dispuesto a renunciar el acreedor– serán inferiores a las de otros concursos como el de la inmobiliaria catalana Habitat, donde han superado el 60%. El plazo para satisfacer el reintegro, entre cinco y ocho años, también será menor al de suspensiones como la de Martinsa-Fadesa.
Para que los afectados por el concurso más grande de la historia de Balears recuperen el 50% del dinero o más, la Agencia Tributaria jugará un papel crucial, ya que goza de privilegio a la hora del cobro. El fisco podría ordenar la ejecución inmediata de su deuda, pero se confía en que acepte un aplazamiento. De este modo, con una venta pausada de los activos, se aprovecha la recuperación del mercado inmobiliario y el consiguiente aumento de las ganancias a repartir.
De momento, los administradores concursales han conseguido saldar las cuentas con las entidades financieras, a las que se debía cerca de 550 millones de euros. Para ello, se han vendido o liberado fincas e inmuebles.
De aquí a un mes es posible que se dé por concluida la fase común, que está pendiente de resolver dos pleitos contra el inventario de bienes y acreedores. Después, Grande dispone de 45 días para convocar la junta de acreedores y cerrar un acuerdo. Si fructifica el convenio, el grupo Drac se salvará de la quiebra aunque quedará mucho más redimensionado y, sobre todo, sin la deuda gigantesca que le condujo hasta el juzgado de lo mercantil número 1 de Palma, en manos del juez Víctor Fernández, quien ha tutelado el proceso.
Culpable o inocente
Antes de dar por concluido el concurso, se deberá determinar el grado de responsabilidad de Vicente Grande. Si se le califica de culpable de agravar el estado de insolvencia de sus empresas, podría quedar inhabilitado como administrador de sociedades.
El colapso de Drac supuso una verdadera conmoción para la economía balear, tanto por el volumen económico como por la relevancia del propietario, que por entonces ocupaba la presidencia del Real Mallorca. Tras Drac, se han sucedido y acelerado los concursos en las islas, aunque ninguno ha alcanzado semejante dimensión. El primer respiro a esta crisis empresarial se ha vivido, a nivel nacional, el pasado mes de febrero. Por primera vez en dos años los concursos de acreedores han disminuido un 5,96%, sumando un total de 521 frente a los 554 casos del ejercicio anterior, según se desprende del informe Estudio de Movimientos Empresariales realizado por la consultora Informa D&B.