Frío polar. El equipo de emergencias atiende 272 incidencias relacionadas con la borrasca
ROSA FERRIOL. PALMA.
A tan sólo diez días de estrenar la primavera, Mallorca se despierta teñida de blanco. La gran nevada de ayer, la tercera en cotas bajas, pone punto final a un invierno más duro de lo acostumbrado. Punto final porque se espera que a partir de la próxima semana el ambiente se estabilice con al cambio de estación, que llega el sábado 20 de marzo a las 18.23 horas. La probabilidad de que precipite en forma de nieve en pleno marzo es muy baja, por ello, es infrecuente que la isla presente su cara más blanca. El director del centro meteorológico de Balears, Agustí Jansà, explicó que hay registros de que en Palma nevó en pleno mes de marzo de 2007 en el aeropuerto de Son Sant Joan.
A las ocho de la mañana de ayer empezaron las precipitaciones. Caían en forma de agua nieve pero ya se sabía que los copos blancos amenazaban el mar una vez más este invierno. De hecho, los mallorquines conservaban en su retina la estampa nevada de febrero. Fueron muchos los ciudadanos que contemplaron el espectáculo de ver nevar sobre el mar. Ocurrió ayer en Palma a primera hora de la mañana. Esta vez no cuajó en contraste con otros puntos de la isla. Hace un mes, Mallorca ya se despertó de blanco y el camino hacia el trabajo se hizo lleno de entusiasmo al disfrutar de las imágenes de postal. Ayer el entusiasmo se alternaba con precaución y el desasosiego de los conductores desacostumbrados a conducir con una intensa nevada. Algunos se quedaron atrapados, sobre todo, en las zonas montañosas.
La intensa nevada dejó 21 litros por metro cuadrado en Lluc, donde se llegaron a acumular hasta 20 centímetros de nieve. Agustí Jansà detalló que en Palma cayeron seis litros de agua nieve que no llegó a cuajar. Los cinco litros de Porreres dejaron unos tres centímetros de nieve, igual que en Campos. En Artà y Manacor los siete litros acumularon unos siete centímetros de nieve. El espesor en sa Pobla fue de cinco centímetros.
Es la tercera vez que nieva en Palma en lo que llevamos de invierno. El 9 de enero los copos blancos visitaron la ciudad. Pero la estampa se repitió un mes después. Y ahora, una vez más. El meteorólogo detalló que lo habitual es que en diciembre nieve en Palma una vez cada década mientras que han que pasar tres años para que los copos lleguen a la ciudad el primer mes del año y cinco para que lo hagan en febrero. Zonas montañosas como Lluc también se han vestido de blanco más veces que de costumbre este frío invierno. En diciembre nevó cuatro días cuando la media se ubica en una jornada; cinco en enero y cuatro en febrero cuando lo normal en estos dos meses es que las precipitaciones en blanco cubran el monasterio dos veces. Además de frío, la lluvia ha dominado la estación invernal. Según los datos de la Aemet, llovió en la capital 18 días en diciembre y 14 en enero y febrero cuando la media, respectivamente, es de 12 y 10. Lluc tuvo 19 días lluviosos en diciembre, 20 en enero y 10 en febrero. Lo normal es que a final de año las precipitaciones acaparen 13 días, once en enero y nueve en febrero.
Y con la gran nevada era de esperar que las temperaturas estuvieran en la zona baja. Las máximas rondaron los cinco grados en Palma, los cuatro en Porreres, sa Pobla o Manacor y los tres en Artà. En Lluc sólo alcanzaron los 0,3. Las mínimas rondaron el -1 en Lluc y Alfàbia mientras que en el resto quedaron en cero grados. Esta noche también hay alerta por las bajas temperaturas que pueden llegar a los -4 en zonas de montañas y al -1 a nivel del mar. Por ello, se pide precaución a los ciudadanos por el riesgo de heladas para hoy.
La gran nevada había causado hasta ayer por la tarde 272 incidentes, la mayoría (220) fueron llamadas informativas al 112. Emergencias asistió 23 incidentes relacionados con el tráfico, la mayoría fueron irrelevantes. Esta pasada noche el Túnel de Sóller ha estado abierto por el riesgo de heladas y se ha mantenido un dispositivo activado toda la noche en las carreteras de la isla para controlar las heladas que se pueden producir a nivel del mar.
Hasta 14 carreteras cortadas
La intensa nevada obligó a cerrar hasta 14 carreteras aunque así como transcurría la jornada se fueron abriendo. Anoche sólo se impedía la circulación entre el Coll de sa Batalla y el Mirador de ses Barques. La MA-10 que transcurre por la Serra de Tramuntana quedó prácticamente cerrada. Esporles, Puigpuyent, Galilea, Caimari, Orient, Cura, Sant Salvador o el Coll de Sóller estuvieron parte de la mañana sin circulación debido al temporal. En consecuencia, una decena de líneas de autobús quedaron sin servicio a causa de la nieve acumulada en la calzada. A media tarde, Movilidad informó que sólo la carretera L200 entre Palma y Estellencs permanecía fuera de servicio por el temporal de frío polar.