F. GUIJARRO. PALMA.
La empresa Tirme, que gestiona la planta incineradora de Son Reus, denunció ayer la existencia de "piratas" que "se están enriqueciendo con los vertidos ilegales", y a los que responsabilizó de que en el futuro pueda registrarse una fuerte subida de las tarifas que se abonan por el tratamiento de los residuos, y que inicialmente está estimada en torno al 50%, según informó DIARIO de MALLORCA el pasado sábado.
Un portavoz de esta compañía destacó que en estos momentos se están abandonando en canteras y de forma ilegal muchos más escombros y basuras derivabas de la construcción que las que se llevan a las instalaciones de Tirme y de Mac Insular para su tratamiento. En concreto, se estima que aproximadamente dos terceras partes de este tipo de residuos se vierten de forma ilegal.
Por lo que respecta a los escombros, desde Tirme no se descarta que el volumen de materiales que son abandonados en canteras o terrenos no aptos puede acercarse al medio millón de toneladas anuales. En cuanto a las basuras que se separan de los citados materiales –como envases, cartones o maderas– y que deberían tratarse en la planta incineradora, se esperaba tener que tratar en Son Reus unas 150.000 toneladas al año, cuando en 2009 sólo se recibieron unas 42.000.
Según el portavoz de Tirme, hay empresas de transporte que cobran a los constructores el precio para tratar estos escombros –en ocasiones con ´descuentos´– y en realidad no los llevan a la planta de tratamiento, sino a un vertedero ilegal, lo que les reporta importantes beneficios, una situación en la que incluso han llegado a estar vinculadas varias obras realizadas el pasado año en el marco del Plan E. Algunos de estos vertederos ilegales se han localizado en Biniamar o en Campos, por citar dos ejemplos.
Además del daño medioambiental, el problema radica en que la tasa de basuras que pagan los ciudadanos de la isla está relacionada con la cantidad de residuos que se tratan. En concreto, a mayor volumen de basuras, más barata es la tarifa, ya que además la incineración permite generar energía que posteriormente se comercializa.
Aumento de la tasa
Como ya señaló hace unos días este periódico, el problema radica en que el volumen de residuos que llegan a las plantas de tratamiento está siendo muy inferior al previsto, lo que podrían conllevar a finales de este año la necesidad de elevar ha tasa en torno a un 50%.
Según la anterior consellera insular de Medio Ambiente y actual portavoz de UM, Catalina Julve, las estimaciones iniciales que se realizaron planteaban la posibilidad de tener que pasar de los 132 euros que actualmente se cobran por tonelada a alrededor de 200 a finales de este año.
Desde Tirme se advirtió que después de las elevadas inversiones realizadas en las plantas de tratamiento, el descenso en el volumen de residuos que se reciben está poniendo en peligro incluso la viabilidad del servicio.