Cumbre de ministros de Defensa de la UE. Medidas de Seguridad
MIQUEL ADROVER. PALMA.
Mallorca está blindada ante la llegada de los máximos responsables de Defensa de los países de la Unión Europea. En cualquier carretera, rotonda o paseo se puede encontrar un control de seguridad ante sus narices. Se montan y se desmontan en cuestión de tres minutos y los realizan agentes de la Policía Nacional especialistas en cumbres y protección de altos cargos que han llegado a Palma procedentes de Barcelona, Valencia, Sevilla y Madrid para controlar la seguridad de la cumbre informal de ministros de Defensa, que tendrá lugar mañana miércoles y el próximo jueves en el hotel Melià Victoria.
Los agentes, en total unos 400 si unimos los de la jefatura de Palma que se han unido a la unidad de la cumbre, tienen un patrón de trabajo claro: buscan interceptar la llegada de los colectivos antiglobalización que con seguridad se plantarán en Palma para protestar. Según explicaron fuentes policiales a este periódico, las ´bandas´ antisistema seguro que "aparecen durante la cumbre y nuestro trabajo es evitar que haya disturbios durante la reunión de los ministros".
Las mismas fuentes señalaron que el hecho de celebrar la cumbre en Mallorca dificultará la entrada de este tipo de colectivos, ya sea por tener que coger avión o barco, o también porque las entradas en una isla son más fáciles de controlar por las fuerzas de seguridad. De hecho el aeropuerto de Palma estaba ayer literalmente tomado por la policía.
Despliegue en el Paseig Marítim
El Passeig Marítim de Palma fue el lugar elegido para desplegar uno de los controles de seguridad. Lo realizó la Unidad de Intervención Policial (UIP) especializada en la seguridad de este tipo de eventos con grandes personalidades. A la altura de Can Barbarà sobre las 12,15 horas aparecieron dos furgones de la Policía Nacional que se plantaron en medio de la vía. Allí salieron hasta cinco agentes de cada uno de los vehículos policiales y procedieron a instalar todas sus herramientas de trabajo. De lado a lado de la vía colocaron cadenas con clavos para evitar la fuga de los vehículos. Otros agentes, fusil en mano, patrullaban por los alrededores, mientras se paraba y registraba a los coches de forma aleatoria. Un joven con vestimenta informal, barba de varios días y un vehículo no muy bien conservado, fue objeto de un estricto registro. Los agentes empezaron por el maletero, siguieron por debajo de los asientos y terminaron cacheando de arriba a abajo al sorprendido conductor. Su aspecto coincidía con el prototipo de persona que podía pertenecer a un colectivo antisistema. En el registro del destartalado coche no encontraron nada punible y al cabo de unos minutos prosiguió su marcha.
Este tipo de controles si vienen realizando desde hace varios días y si bien Palma es el centro neurálgico de la acción policial, también se están efectuando en otros puntos de Mallorca.
Además de los 350 efectivos de Policía Nacional con su unidad de elite especializada en cumbres y protección de altos cargos, unos 50 agentes de la Guardia Civil se han unido al dispositivo de seguridad de la cumbre de ministros de Defensa.
Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado prevén que en las próximas horas lleguen a Mallorca estos colectivos antisistema procedentes de Europa, pero en la isla ya se estan organizando con el fin de protestar contra la guerra. En concreto ya está convocada para mañana miércoles una marcha protesta organizada por la Asamblea de Moviments Socials.
Tanto desde Delegación de Gobierno en Baleares, como desde el ministerio de Defensa el secretismo es total sobre los pormenores de la cumbre. La única información que ofrecen es la de un comunicado colgado en la página web del Ministerio donde explica que la cumbre tendrá lugar en los hoteles Melià Victoria y el Palas Atenea y que en este encuentro "informal" se tratará la lucha contra la piratería en Somalia y una misión de entrenamiento en Bosnia.
El séquito de los ministros, entre asesores y personal de seguridad, será de unas 200 personas.