Caso Palma Arena. "Nunca fui convocada, ni fui a reuniones de Illesport", afirma la eurodiputada
FELIPE ARMENDÁRIZ/J.F.MESTRE. PALMA.
Rosa Estarás, ex vicepresidenta del anterior Govern del PP y actual europarlamentaria por el mismo partido, se desmarcó ayer claramente ante el juez José Castro de la gestión política y toma de decisiones sobre la construcción y primeros eventos del Palma Arena, el velódromo público del mismo nombre. Estarás no reconoció como suyas algunas firmas obrantes en el sumario y que corresponden a actas de reuniones sobre el velódromo, juntas del patronato de la fundación Illesport, a las que afirma no haber asistido.
La eurodiputada prestó declaración en calidad de testigo ante el juez Castro, el fiscal anticorrupción Pedro Horrach, las abogadas de la Comunidad Autónoma Berrocal y González y numerosos defensores, que ayer no quisieron perderse los interrogatorios.
La fundación Illesport, dependiente del Govern, fue el organismo que centralizó las decisiones más importantes sobre el velódromo, como la contratación directa del arquitecto alemán Ralf Schürman para diseñar y construir el velódromo, o su sustitución por los hermanos García Ruiz.
La fiscalía anticorrupción sospecha que las juntas del patronato de Illesport no se celebraron y las correspondientes actas se falsificaron. Algunas de esas reuniones figuran presididas por Jaume Matas y otras por la vicepresidenta del Govern Rosa Estarás.
Un imputado, Antonio Amengual Ribas, ya declaró el 10 de septiembre de 2009 ante el juez que todas las reuniones del patronato rector de la fundación Illesport donde se adoptaron decisiones clave respecto al velódromo no se celebraron. Amengual añadió que el president y la vicepresidenta del Govern, Jaume Matas y Rosa Estarás, firmaron las actas falsificadas de las juntas, donde se aprobaron contrataciones de decenas de millones de euros sobre las distintas fases del proyecto y donde se destituyó al primer arquitecto y se designó a los hermanos García Ruiz como sustitutos.
Saca su carnet de identidad
Ayer a la testigo Estarás le fueron enseñadas algunas de estas actas y en por lo menos en tres de ellas no reconoció su firma. La declarante incluso sacó su carnet de identidad para mostrar cómo es su rúbrica, que fue comparada con la obrante en las actas. La conclusión fue que en los documentos de Illesport se había intentado hacer una "imitación con ligereza".
Según la fiscalía anticorrupción, muchas de esas decisiones fueron adoptadas al margen de la normativa legal de contratos para la Administración Pública, dieron a presuntos desvíos muy importantes de caudales públicos o incurrieron en prevaricación.
La testigo fue muy tajante: "Nunca fui convocada a ninguna reunión de Illesport, ni asistí a esas juntas".
La ex presidenta del PP de Balears aseguró haberse enterado por la prensa de esas actas presuntamente falsificadas y añadió que otros ex altos cargos del Govern, como el ex conseller Joan Flaquer o el ex director general de Comunicación Martorell, tampoco asistieron a las juntas y figuran como asistentes.
"No me preocupó enterarme de eso porque cualquier acuerdo que hubiera sido tomado (en las juntas de Illesport) no era de mi responsabilidad, puesto que no fui convocada a las reuniones", apostilló la dirigente del PP.
Estarás sí que admitió haber asistido a varios Consells de Govern donde se habló del proyecto del velódromo y de partidas presupuestarias para el mismo.
La declarante indicó que el velódromo "era un tema prioritario para Jaume Matas", quien despachaba directamente con el director general de Deportes José Ballester, responsable de la gestión directa del proyecto.
"Matas impulsó políticamente el proyecto, que el Govern asumió y, a partir de ahí, yo ignoro todo lo referente a los arquitectos y otros temas", se desmarcó Estarás.