I. OLAIZOLA. PALMA.
Tras conocerse que en el Hospital de Son Dureta hay un déficit de hasta 37 celadores, UGT reclamó que los recortes de personal se hagan entre los altos cargos de las diferentes gerencias del Ib-Salut que, en opinión de este sindicato, se encuentran sobredimensionadas, y que se contraten a más celadores.
"La labor de los celadores es fundamental. Aunque son el último eslabón de los servicios sanitarios, son imprescindibles para mover a los pacientes con problemas de movilidad, llevar analíticas y otra serie de funciones que ahora están recayendo en enfermeras y auxiliares de enfermería. La lectura de todo esto es que, pese a lo que se dijo desde la conselleria de Salud, el recorte presupuestario sí está afectando a la calidad del servicio que reciben los ciudadanos", señaló Miguel Angel Romero, secretario de Acción Sindical de UGT.
Por su parte, el sindicato de Enfermería denunció que el pasado viernes cinco pacientes de traumatología de Son Dureta no se pudieron levantar de sus camas por la carencia de celadores. Marisol Roldán, de CCOO, señaló que están inmersos en una campaña de recogida de firmas en defensa de la sanidad pública así como en una recopilación de los efectos que el recorte presupuestario está teniendo en los distintos colectivos de trabajadores sanitarios. Por otra parte, diversas fuentes consultadas señalaron que la política del Ib-Salut pasa por no cubrir las bajas por enfermedad que no superen los quince días ni las jubilaciones.