EFE. PALMA.
El PP balear aseguró ayer que jamás planteará una moción de censura al actual Govern en minoría del socialista Francesc Antich porque "no gobernará a cualquier precio", pero sí ha solicitado en el Parlament un debate general para que el presidente explique la actual crisis institucional.
El líder del PP balear, José Ramón Bauzá, que compareció con el portavoz parlamentario del partido, Francesc Fiol, se mostró decepcionado con Antich por no haber sido informado de nada de lo sucedido tras la expulsión de Unió Mallorquina del pacto por presunta corrupción.
"Yo llamé el viernes a Antich para pedirle una reunión", recordó ayer el líder popular y subrayó que, desde entonces, "el partido más votado por los ciudadanos de Balears" no ha sabido nada más de la actual crisis institucional, salvo lo que ha salido en los medios de comunicación, criticó.
Bauzá, que pidió reiteradamente que Antich, la presidenta del Consell de Mallorca, Francina Armengol, y la alcaldesa de Palma, Aina Calvo, se sometan a sendas cuestiones de confianza sin éxito, ha dado "instrucciones personales" a todos los portavoces del PP en estas instituciones para pedir la comparecencia inmediata de los tres dirigentes.
En este sentido, exigió a Antich que deje de estar "agazapado", que salga de "detrás de la roca", que "pase por una cuestión de confianza que es lo que hacen los valientes" y que asuma el reto de "escuchar lo que no quiere escuchar".
A juicio del líder del PP balear, Antich rechaza plantear una cuestión de confianza porque ésta tiene un riesgo que es el de perder el actual gobierno y "no quieren dejar de tener los sillones calientes".
"Esto evidencia que era un pacto nacido y generado para que el PP no tuviera responsabilidades de gobierno", subrayó Bauzá.