Convulsión política. El Govern se plantea personarse como acusación en la operación voltor
MAR FERRAGUT. PALMA.
El president Antich ha aprovechado los acontecimientos de la semana pasada para hacer limpieza y reestructurar el Govern. El principal cambio es que ´desaparecen´ las conselleries de Medio Ambiente y de Deportes y Juventud, cuyas direcciones generales se repartirán entre otros departamentos autonómicos ya existentes. Esta modificación supone la desaparición de más de la mitad de los cargos de las mencionadas conselleries, desde directores generales hasta trabajadores eventuales. Turismo también resulta afectado porque además Antich ha decidido suprimir un 20% (una treintena) de empresas públicas, consorcios y fundaciones.
Así lo anunció ayer el president en el acto de presentación de Joana Barceló como nueva consellera de Turismo y de Pere Aguiló como responsable de trabajo. Francesc Antich reiteró varias veces que después de haber expulsado a UM y con un Govern ya reestructurado, ahora lo importante es "no perder ni un minuto porque hay mucho trabajo por hacer".
En esa lista de tareas pendientes Antich tiene una subrayada como urgente y muy relacionada con todo lo sucedido en los últimos días: la de sacar adelante una ley para controlar más y mejor al sector público para evitar casos de corrupción.
Dicha ley de Función Pública se tratará en el Consell de Govern extraordinario de hoy. A partir de mañana el president buscará el apoyo del PP o de UM para que la ley pueda ser aprobada y vigilar así con "más agilidad, control y racionalidad" al sector público. "Es lo que necesitamos", concluyó.
Al ser preguntado sobre si el Ejecutivo se personará como acusación particular por la Operación Voltor contra algunos ex altos cargos de su Ejecutivo –algo que sí hizo con el Palma Arena cuando gobernada el PP– Antich respondió que "el Govern defenderá todos sus intereses en todos los rincones y en todos los lugares, lo hemos hecho y lo haremos también en éste".
Respecto a las empresas públicas que desaparecen, el ejemplo que más se quiso destacar ayer es el de Inestur, cuya actividad generó la cadena de detenciones de la semana pasada. Inestur, Ibatur, Imet y Cittib se fusionarán en una sola entidad. En este sentido, cabe recordar que las 165 entidades de este tipo que tiene Balears (cifra que sólo supera Cataluña y Andalucía) provocan la mitad de la deuda de la comunidad. En el archipiélago, hay una empresa pública por cada 6.500 habitantes.