MATÍAS VALLÉS
El cultísimo Antoni Oliver –director general del Inestur y de Calidad Ambiental– no sólo heredó de Eugen Prokop la batuta del Festival de Pollença. Sus conciudadanos admiraban con estupefacción cómo paseaba por el municipio a lomos del Mercedes del violinista pragués y alma del certamen musical, tras su fallecimiento. Con plaza de aparcamiento incluida. Mientras tanto, la izquierda siempre chillona protesta por el tamaño quizás desmesurado de la placa consagrada a Prokop en el Claustre de Santo Domingo.
Un Mercedes es tan obligado en un centroeuropeo como un Seat Ibiza en un español. El modelo hispano se toma como referencia porque era el vehículo de otra pieza de la Liga Norte de UM, aunque pronto lo cambió por un estupendo todoterreno, tras la digitación a un cargo urbanístico. Las anécdotas, así como los indicios de la corrupción institucional –nunca se llegará a las tarifas superiores, un millón por agroturismo, un millón y medio por campo de golf– ilustran la proliferación imparable de la presunta corrupción en Mallorca. No hay escarmiento posible, cada generación reproduce el comportamiento de sus mayores, por encima de formación académica, condenas judiciales o incluso penas de cárcel.
Los cachorros de UM conocían los problemas judiciales de sus mayores, cuando copiaron su comportamiento. Fueron inducidos por seducción, como el alto cargo del PP –natural de Algaida– que cargaba langosta a los presupuestos porque declara ante el juez que "me dijeron que se hacía así". La empatía con el despilfarro. En Porreres, el ex director general Joan Sastre había contemplado la detención de su contrincante municipal Antoni Palerm, implicado en el Palma Arena. También hubo recaídas por obediencia indebida, caso del Miquel Angel Grimalt careado con Miquel Nadal.
No escarmientan porque olisquean la fantástica capacidad de perdón de la sociedad mallorquina. El año pasado, el Colegio de Aparejadores de Mallorca encomendaba un curso sobre Urbanismo –con un apartado dedicado a la "protección de la legalidad urbanística"– a Jaume Massot. El director general de Matas acumula dos condenas del Tribunal Supremo por corrupción urbanística. La ilustre corporación tuvo la visión de efectuar la convocatoria antes de que el profesor elegido entrara en la cárcel. La iniciativa sólo fue suspendida tras la aparición del escándalo en la prensa, y aportando razones esotéricas para la supresión.
El primer president de Balears acabó su carrera sentado en el banquillo por el Túnel de Sóller. El PP no se enmendó, y los 300.000 euros de aquel soborno parecen la propina de los escándalos recientes de la derecha mallorquina. El segundo president longevo de Balears no sólo no escarmentó en la piel de su predecesor, sino que Jaume Matas se halla poliimputado a cuenta de su inexplicable enriquecimiento.
A Matas no le sirvió de advertencia ni su propia peripecia. Se hallaba al borde de la imputación en Operación Mapau –que sólo esquivó por un ajustado cuatro a tres entre los magistrados del Tribunal Superior–, al embarcarse en las adquisiciones suntuosas del palacete y demás operaciones inmobiliarias. Con todo, no puede competir en pasión por el riesgo con Rodrigo de Santos, que malversa la tarjeta de crédito municipal en prostíbulos homosexuales después de la detención y encarcelamiento de Eugenio Hidalgo, incluso después de perder el control de Cort. Se consideraban inexpugnables.
Cardona merece un sitio de honor en el palmarés del escarmiento imposible. Estaba imputado en Operación Mapau cuando regresó a la conselleria de Industria y se vio envuelto en los trapicheos de Antònia Ordinas, que le acusa directamente. El Tribunal Superior deberá dirimir la imputación del parlamentario popular, que cuenta con el respaldo del PP.
La imprudencia tiene un límite, y los próximos a Nadal aseguran que portaba 200.000 euros de dinero de bolsillo, para satisfacer la hipotética fianza en una de sus imputaciones. La utopía del escarmiento viene agravada por la procedencia del dinero corrupto. En tiempos de Cañellas, se discutían las comisiones pagadas por empresarios para obtener un proyecto. En los descarnados escándalos actuales, se saquea directamente el presupuesto de institutos y fundaciones, utilizando como ganzúa a compadres situados en el exterior. De las arcas públicas a la lata de Cola-Cao.
La probabilidad de un escarmiento futuro es exigua. Dado que la última oleada de detenciones ha polarizado el foco en Pollença, tal vez Francina Armengol debería revisar las babilónicas obras de jardinería de Formentor, en evitación de futuros sobresaltos. De momento, UM convoca a la presentación de Far, "revista de reflexión y conocimiento", quizás también de recogimiento en las celdas que estimulan el cultivo de esas capacidades intelectuales.
"revista de reflexiòn y conocimientio" y recogimientio en la celda monacal.