MAR FERRAGUT. PALMA.
La decisión del president Antich de expulsar a UM de las instituciones pilló a todo el mundo desprevenido. Sobre todo a los cargos que fueron expulsados, en cuya cabeza surgió un interrogante insidioso: ¿Y ahora qué hago con mi vida?
Apenas dos días después de haber sido destituidos, algunos altos cargos ya tienen bien claro dónde van a ir a ganarse los garbanzos a partir de ahora, recuperando sus antiguos trabajos. Otros prefieren no pronunciarse por el momento. Y algunos no ocultan que después de unos años "frenéticos" ahora quieren no hacer nada.
Ése es por ejemplo el caso del hasta ahora responsable autonómico de Deportes y Juventud. Mateu Cañellas lo tiene claro: "Tengo paro... me cogeré un tiempo para descansar". El atleta retirado y ahora ex conseller, que ya ha recibido numerosos apoyos en Facebook, sólo quiere estar tranquilo y "mirar qué pasa en el partido". Hasta que se decida, Cañellas le hace un flaco favor al ministro de Trabajo pasando a engrosar las ya de por sí gruesas listas de parados.
Baldomero Oliver, responsable de Deportes y Juventud del ayuntamiento de Palma, es de los que también quiere "tranquilidad para poder reflexionar". Oliver tiene un as en la manga: es propietario de un taxi que ahora conduce su hermano. No descarta volver a ponerse al volante y bajar la bandera, aunque, insiste, "aún es demasiado pronto".
Y si Oliver cuenta con un taxi en la manga, Antoni Pascual también tiene un buen colchón como socio de la concesionaria de varias gasolineras distribuidas por las islas. Además, el hasta ahora conseller insular de Obras Públicas se queda en la institución presidida por Francina Armengol como conseller electo. "No he acabado el trabajo aquí", sentencia.
De luchar contra el cambio climático a luchar contra una clase llena de adolescentes. Ésa pueda ser la nueva dinámica de Miquel Àngel Grimalt tras ser destituido como conseller de Medio Ambiente. Grimalt, que además de licenciado en Derecho lo es de Filología Catalana, cuenta con una plaza fija como profesor de catalán en el instituto de Sineu y ya se da casi por seguro que volverá a impartir clases.
Otra pérdida para el Medio Ambiente de Mallorca es la de Catalina Julve. La que era responsable de esta área en el Consell sigue ocupando su puesto como concejala y portavoz de ALM-UM en el ayuntamiento de Manacor y ahora podrá dedicarse en exclusiva a planear la conquista de la alcaldía. Si no, Julve, periodista de profesión, siempre podrá plantearse cruzar la barrera y volver al otro lado de los medios de comunicación.
Tarde llegó y pronto se fue. Ése podría ser el epitafio de Miquel Ferrer como conseller de Turismo. Ferrer dejó su trabajo en el Port d´Alcúdia para ocupar la alcaldía. Luego abandonó la alcaldía para ser responsable autonómico de Turismo. Ahora, apenas dos meses más tarde, Ferrer vuelve a sus orígenes: el puerto. Y vuelve rápido ya que todo apunta a que el próximo lunes ya esté incorporado en la plantilla de una empresa de transporte marítimo del Port d´Alcúdia.
Dolça Mulet también ha decidido no precipitarse. La antigua (antigua desde hace dos días) vicepresidenta y responsable de deportes del Consell no abandonará la institución en la que lleva treinta años como funcionaria. Se reincorporará como coordinadora de los centros de promoción sociocultural de Inca, Manacor y Palma, "cuando lo considere oportuno", según indicaron fuentes próximas.
Tras ser destituida como primera teniente de alcaldesa, como presidenta del IMFOF, como concejala de Medio Ambiente, Trabajo y Promoción Económica de Cort, Cristina Cerdó ha visto aligerada su agenda considerablemente. En su tarjeta deberá figurar ahora únicamente el cargo de presidenta de Emaya, del que sólo puede ser destituida si así se aprueba en pleno.
El que también deberá replantearse su vida laboral será Miquel Nadal. El ex president de UM y ex conseller de Turismo y aún concejal de Cort siempre tendrá la opción de volver a su bufete de abogados, previo pago de la fianza que determine el juez.