MATEU FERRER. PALMA.
Si fracasas con un buen fichaje de fuera, quédate con lo mejor de tu equipo, debió pensar ayer Francesc Antich. La búsqueda infructuosa de un independiente capaz de aglutinar al sector hotelero obligó al presidente del Govern a colocar a última hora al frente de la sensible cartera de Turismo a la titular de Trabajo, Joana Barceló. La socialista menorquina batirá esta mañana todos los récords, al convertirse en la cuarta consellera de Turismo de esta legislatura.
Debido a la destitución de Miquel Ferrer (UM) y su brevísimo paso por esta Conselleria, la intención de Antich era situar al frente de la misma a alguien ajeno a la política. En algunos mentideros políticos se apuntó el nombre del presidente de la Federación Hotelera de Mallorca, Antoni Horrach, aunque destacados socialistas han desmentido que Antich le haya tenido en mente en algún momento. Fuentes del PSOE sí confirmaron que tras hacer una ronda de contactos, el presidente no encontró la aceptación esperada. Por todo ello, Antich suspendió la comparecencia prevista a media tarde en el Consolat de Mar para informar de la reorganización del Govern a raíz de la expulsión de UM, y optó por recolocar a Barceló, persona de máxima confianza en su gabinete y que a su juicio reúne el perfil más idóneo dentro del PSOE para tratar con hoteleros y demás empresarios turísticos.
Le sustituirá al frente de la Conselleria que deja vacante el director general de Trabajo, Pere Aguiló Crespí, inspector de Trabajo y conocedor del departamento, que ayer noche dijo a este diario mostrarse muy ilusionado con sus nuevos retos. Todo un consuelo, ahora que Balears debe afrontar la mayor tasa de paro de su historia reciente.
El nombramiento en el departamento estelar de cualquier Govern en Balears no fue el único cambio habido ayer. Los dos únicos socios ahora del Pacto, PSOE y Bloc, se repartieron por la mañana las otras dos conselleries –Medio Ambiente y Deportes y Juventud– que han quedado vacantes tras la expulsión de todos los altos cargos de UM del Ejecutivo autonómico.
Como anunció el presidente Antich, se ha aprovechado la crisis institucional para reducir el organigrama del Govern, y así, de las tres conselleries ´abandonadas´, dos se funden con otras ya existentes, y sólo se mantendrá la de Turismo como tal, sin que hiciera falta la más mínima discusión entre PSOE y Bloc para saber cuál de los dos se la quedaba.
La intención inicial del PSOE era que el Bloc se quedara únicamente el departamento de Deportes y Juventud, pero los nacionalistas se negaron en redondo a ello, y hubo que negociar hasta alcanzar finalmente el consenso. El Bloc gestionará la cartera de Medio Ambiente, aunque se fusionará con la actual conselleria de Movilidad y Ordenación del Territorio, en manos de Gabriel Vicens, y reducirá sus actuales direcciones generales.
Los socialistas pretendían unificar Medio Ambiente con Agricultura, pero consintieron ´perder´ la primera a cambio de reservarse el grueso económico de dicha cartera. De este modo, la Agencia balear del Agua y Calidad Ambiental (Abaqua), y el ente público Ports de les Illes Balears se integrarán en la conselleria de Obras Públicas y Vivienda, a cuyo frente está Jaime Carbonero (PSOE).
Los socialistas no han querido dejar escapar la golosa administración de infraestructuras propia de Medio Ambiente, una poderosa área de contratación. Baste decir que Abaqua tiene para este ejercicio un presupuesto de casi 100 millones de euros, y es la encargada de construir paseos marítimos y depuradoras, amén de la limpieza de torrentes. En cuanto a la otra empresa pública, es la competente para los puertos de titularidad del Govern, y maneja unos 60 millones de euros.
Desaparece Deportes y Juventud
Respecto a la conselleria de Deportes y Juventud, será eliminada y sus funciones serán asumidas directamente por Antich (la parte deportiva), que nombrará a un director general para coordinar las actuaciones. Mientras, Bienestar social e Inmigración, a cuyo frente está Fina Santiago (Bloc), gestionará todas las áreas relacionadas con temas juveniles. Con todo, el objetivo es traspasar cuanto antes la mayor parte de competencias al Consell de Mallorca.