LOURDES DURÁN/ M. F. PALMA.
Cambio en el tablero. El Consell de Mallorca suprime dos conselleries y diez cargos de los diecisiete que fueron destituidos el pasado viernes, ante la debacle de los últimos días que ha dejado al Govern de Francesc Antich en minoría y al resto de instituciones –Cort y Consell– en igual situación. Sólo una incógnita en el nuevo organigrama de la institución: quién estará al frente de la conselleria de Medio Ambiente, hasta ahora en manos de Catalina Julve (UM), y que pasa al Bloc, aunque en la coalición no tienen todavía claro el nombre del sustituto. Puede que el PSM ceda el puesto a alguien de els Verds. Será, en todo caso, una persona no electa, aseguró Francina Armengol, que ayer compareció para dar el dibujo del nuevo mapa de cargos y carteras del Consell de Mallorca.
Este nuevo gobierno de ´reducción´ en la institución insular, "ajustado a la crisis" y justificado "por una situación excepcional" ha movido ficha en las siguientes direcciones. La conselleria de Obras Públicas y la de Deportes y Promoción Sociocultural, antes en manos de Antoni Pascual y Dolça Mulet, respectivamente –ambos de UM–, caen o pasan a otros departamentos. Así, el socialista Antoni Alemany sumará a sus competencias en Hacienda e Innovación las de Carreteras del Consell. A la consellera Josefina Ramis (PSOE) le añaden Deportes a las tareas que ya tenía en Juventud e Igualdad.
Las direcciones generales también se han visto limadas. Así, el cargo de director insular de Actividades Clasificadas pasará al departamento de Territorio, en manos de Maria Lluïsa Dubon.
Mientras, en el departamento de Presidencia, la dirección insular de Relaciones Ciudadanas se hincha con la asunción de las responsabilidades de Promoción Sociocultural, aplicando la tijera al máximo responsable de un feudo que fue de Dolça Mulet.
Miquel Rosselló proseguirá como vicepresidente segundo, a la vez que se responsabiliza de la conselleria de Cooperación Local.
En el tablero prosiguen Joan Font, al frente de la conselleria de Cultura e Interior; Jaume Garau, en Bienestar Social, e Isabel Oliver, en Economía y Turismo.
La presidenta del Consell asume el engorde de tareas como consecuencia de la convulsión política provocada por las detenciones de la plana mayor de Unió Mallorquina, en distintos puestos de responsabilidad en todas las instituciones públicas de Balears. El Pacto se ha visto salpicado por el primer caso de supuesta corrupción y desde el Consell, el nuevo estado de poder "busca gobernar con rigurosidad, transparencia y fortaleza".
No a la cuestión de confianza
Por todo ello, Armengol descartó someterse a una moción de confianza "para que gobiernen unos políticos –los del Partido Popular– que tienen más sombras de duda". La socialista no descarta "buscar apoyos puntuales" con los populares, pero les advirtió que "si quieren gobernar, tienen que contar con Unió Mallorquina y después hacer una moción de censura".
"Estamos legitimados para gobernar", insistió Armengol, pese a ser consciente de que está en minoría. Al contrario que su compañera de partido, Aina Calvo, la presidenta del Consell no va a llevar a cabo auditorías: "Vamos a gestionar departamentos que estuvieron en manos de Unió Mallorquina, y miraremos lo qué hacían".