JOSEP CAPÓ. PALMA.
Pudo serlo todo en UM: consiguió ser apenas un año su presidente, todo un hito después del abandono de Maria Antònia Munar, conseller de Turismo desbancando a su compañero de partido Francesc Buils y el número uno indiscutible en Palma agazapado detrás de Cristina Cerdó.
Ayer, todo parece indicar que por sorpresa, fue detenido por la Policía Nacional por presunta corrupción. Tan sólo una semana antes, Miquel Nadal, ya sólo en calidad de concejal de UM en Cort y portavoz de este partido en el ayuntamiento de Palma, fue aclamado en una cena a cinco euros por barba por más de 2.000 militantes y simpatizantes del partido convocados en unas instalaciones del hipódromo de Son Pardo, dependientes del Consell de Mallorca, controladas durante muchos años por militantes de UM.
"No me rendiré" dijo Nadal a sus seguidores palmesanos según las crónicas. Y es que desde hace semanas estaba acosado por todos los partidos del Pacto –y no sólo por Grosske–, quienes exigían su dimisión como concejal o, en su defecto, que se la demandara su partido en aplicación del Código Ético. Pero la situación dio un vuelco inesperado esta misma semana con el caso Voltor y la consiguiente detención en cadena de cargos de UM.
Nadal aceptó a regañadientes en junio de 2007 el pacto suscrito entre su partido, el PSOE y el Bloc, en todas las instituciones. Luchó hasta el final la alcaldía, porque no quería de ninguna manera que la ostentara Aina Calvo. Pero se las tuvo que ver con un hueso duro de roer. La actual alcaldesa no dio el brazo a torcer hasta el punto de que estuvieron a punto de naufragar las negociaciones del Pacto de gobernabilidad que ahora ha saltado por los aires. Calvo insistía en la necesidad de que Nadal se integrara en el equipo de gobierno de Cort, mientras que éste no quería asumir ninguna responsabilidad ejecutiva. Una mirada a los ojos de los dos protagonistas de la historia dicen que fue suficiente para que Calvo finalmente aceptara gobernar con los apoyos externos de Nadal.
De ahí, la afirmación de ayer de la alcaldesa en el sentido que la posibilidad de un gobierno en minoría –PSOE y el Bloc– "está presente desde julio de 2007", fecha en la que se constituyó el nuevo ayuntamiento y su gobierno municipal.
Calvo consiguió que Nadal ocupara brevemente un puesto en la junta de gobierno, época en la que el pacto disfrutó de una cierta calma. El nombramiento del concejal ahora detenido como presidente de UM, provocó momentos de tensión con amagos de votaciones en el pleno con el PP. Su nombramiento como conseller supuso un nuevo período de tranquilidad en Cort, pese a la situación de constante inestabilidad por la que atravesaba su partido y su cese como presidente.
El pleno del pasado mes de noviembre supuso un nuevo punto de inflexión que, en este caso, ha sido de no retorno: abandonó, junto con Cerdó, el salón de sesiones de Cort en el momento de aprobar una moción del PP en la que se suprimian el puesto de trabajo a dos asesoras del Bloc.
Días después, ya en diciembre, dimite como conseller de Turismo y, posteriormente, un juez le retira el pasaporte por su imputación en el caso Maquillaje. Su detención de ayer en Cort pilló a la alcaldesa a las 9,30 de la mañana reunida con los concejales del PSOE explicándoles lo que se había acordado el jueves por la noche en el Consolat de la Mar: la ruptura del pacto en todas las instituciones.
Ayer por la mañana Nadal acudió al Ayuntamiento a una hora poco habitual y sin traje y corbata, algo inusual en él. Sobre la detención, nadie vio nada, nadie contó nada.