Operación Voltor. Preocupación en el pacto al tratarse del primer caso de corrupción que le afecta
M. FERRER. PALMA.
Antoni Oliver dejará de ser oficialmente director general de Calidad Ambiental del Govern este viernes, tras aprobarlo el Consell de Govern. El presidente Francesc Antich anunció ayer a las 20,30 horas por medio de un comunicado su "destitución inmediata", no sin antes recibir el beneplácito de la nueva dirección de UM, partido en el que milita el arrestado.
Con todo, el presidente remarcó que se trata de una medida "preventiva", debido a que no se conoce la totalidad de los hechos.
Antich calificó de "situación difícil" la originada ayer, y explicó que "tras hablar con el conseller de Medio Ambiente", Miquel Àngel Grimalt, y "a propuesta suya", ambos adoptaron la medida. Grimalt es ahora el superior político del alto cargo detenido.
Para Antich, esta es la "mejor decisión" posible ahora porque "en esta legislatura tiene que haber un antes y un después en la forma de gestionar de un gobierno, no puede haber dudas y hay que hacer el máximo esfuerzo para borrar todas las dudas de la ciudadanía", sostuvo el presidente.
Unas horas antes, la nueva cúpula de UM acordaba destituir a Oliver "ante la alarma social que puede generar" la detención del director general del Govern. La formación apuntó no obstante que ello no predeterminaba "ningún tipo de responsabilidad", y que se respetaba la presunción de inocencia del detenido. El presidente de UM, Josep Melià, ya advirtió por la mañana de que si se demostraba que algún responsable del Inestur hubiera cometido alguna irregularidad, sería "debidamente castigado".
De los partidos del Pacto, el Bloc fue el primero en exigir la destitución de Antoni Oliver, y el más contundente. Su portavoz, Biel Barceló, sentenció que el Govern "no se puede permitir tener casos de corrupción en esta legislatura", y señaló que, en caso de confirmarse la implicación de Oliver, supondría un "cambio", ya que sería el primer caso de corrupción que afectaría a la actual legislatura, lo que, en su opinión, sería "muy grave". Barceló también admitió que es "muy complicado" mantener el pacto de Govern con UM al ser un partido con "tantos casos de corrupción".
Por su lado, el portavoz del PP, Carlos Simarro, manifestó que la detención de Oliver demuestra que la corrupción "no es patrimonio de ningún partido ni de ningún gobierno". Simarro aprovechó para señalar que este presunto caso de corrupción destapado ayer en Balears evidencia que los códigos éticos "no sirven para nada".
En cuanto a Esquerra, su presidente, Joan Lladó, instó a Antich, a convocar elecciones anticipadas y afirmó que "está claro que UM no puede seguir en el Govern con un director general en los calabozos".