MATEU FERRER. PALMA.
Los 18.000 afiliados del PP de Balears podrán decidir quién debe ser su presidente el próximo 6 de marzo, dos semanas antes de la comparecencia ante el juez de Jaume Matas, mediante un congreso extraordinario que fue anunciado ayer por el actual líder José Ramón Bauzá, quien también se presentará para ser revalidado en el cargo.
Será la primera vez en la historia del partido en las islas que su máximo dirigente sea elegido por votación directa de las bases –sin compromisarios de por medio como hasta ahora–, y con urnas en Menorca, Ibiza y Formentera. "Creo que es lo mejor para el partido", justificó Bauzá el nuevo sistema, con más facilidades de desplazamiento "ante los problemas de la insularidad y la crisis económica". Asimismo, el presidente del PP aseveró: "En Balears es necesaria una regeneración que cambie la forma de ver y hacer política".
Bauzá no supo dar detalles de logística sobre cómo se podrá celebrar el cónclave a la vez en las cuatro islas –"todavía faltan por determinar los últimos detalles"–, ni desveló si mantendrá en la candidatura a su actual equipo, especialmente al número 2, Miquel Ramis: "Sólo tengo elogios para él, pero no es el momento de hablar de personalismos", zanjó la cuestión.
Tendrán que apuntarse antes
Según fuentes del partido, para poder votar en el congreso los militantes tendrán que haberse apuntado días antes, una estrategia para evitar que ante una escasa afluencia se reste legitimidad al elegido.
Respecto a la exigencia del presidente del PP de Palma, José María Rodríguez, de que el nuevo secretario general sea cuota palmesana, Bauzá se despachó: "Mi ventaja es que no tengo ningún pacto que me obligue a cumplir nada", al tiempo que pidió "responsabilidad" a Rodríguez. En un comunicado, el PP de Palma dijo "recibir con entusiasmo la decisión de realizar el congreso extraordinario abierto a todos los afiliados, tal y como había solicitado" la potente junta territorial, que de paso se atribuyó la novedosa fórmula de elección.
El presidente pregonó unidad, pero eludió contestar si intentará que el alcalde de Calvià, Carlos Delgado, renuncie a presentar una candidatura y se integre en la suya: "No cierro las puertas a nadie", "en nuestro partido nadie sobra", "me gustaría tener una candidatura única para demostrar que estamos unidos, que es lo que la gente me pide por la calle, y ganar en 2011", fueron sus respuestas evasivas.
Fuentes del PP aventuraron ya ayer que "puede que no sea un congreso de dos candidatos; hay mucha gente en el partido que tiene mucho que decir", dejando caer una hipotética tercera candidatura.
Las mismas fuentes sentencian que "la renovación no pasa por José María Rodríguez, por mucho que haya ganado en Palma". Desde este sector se acepta que el partido en la capital "debe tener su protagonismo, porque sino es imposible ganar las próximas elecciones", pero matizan que "el PP-Palma no tiene que ser sólo Rodríguez, ni hay que hacer todo lo que él diga".
Quien volvió a autodescartarse ayer para presidir el partido fue Jaume Font, quien admitió abiertamente que le hubiera "encantado" poder presentarse, pero su imputación judicial le ha parado los pies. Satisfecho porque finalmente la cúpula le ha tenido que dar la razón –"el día que dimitió Rosa Estarás fui de los pocos que pidió congreso, ahora ven que es oportuno"–, no quiso desvelar si apoyará o no a Bauzá: "Me importa poco si es alto o bajo, guapo o feo, moreno o rubio; yo votaré al que en mi partido me hable de proyectos para salir de la crisis, de cómo reflotar el turismo y ganar al Pacto. Quiero el debate de las ideas, no de las personas". Además, Font flirteó con Delgado: "No me separan tantas cosas de él", y "sería un gran error que el que gane no integre al otro".